«Siempre ha habido interés por esos locales porque son muy buenos, pero la realidad es que estaban en una zona de paso en la que nadie se planteaba invertir. Ahora, eso ha cambiado», explica el responsable de la venta de bajos comerciales de la Inmobiliaria Acanto, Luis Chao, una de las que más metros a la venta tiene en la avenida de Magoi. Allí, el metro cuadrado ronda ahora los 1.800 euros, pero todo indica que esta cifra se incrementará a medida que el anuncio de construir allí el auditorio se materialice en un proyecto concreto.
«La gente está esperando al segundo paso, a lo que vendrá después del anuncio de la ubicación para invertir», dice Chao mientras enfatiza en el hecho de que esta avenida, hasta ahora, era una zona residencial sin restaurantes o cafeterías, a la que los vecinos iban a dormir. «Hace unos años, con el bum de Acea de Olga, vendimos todos los bajos muy rápido; algo que, en cambio, no ocurrió en Magoi», destaca.
Para Chao, la construcción del Auditorio podría ser el punto de inflexión para hacer cambiar la tendencia; una teoría que mantienen otros profesionales del sector inmobiliario de la capital, aunque con matices. Mientras que la mayor parte de los consultados mantiene que va a haber una revalorización de los bajos no todos coinciden en la evolución de la misma. Hay quienes sostienen que tardará en percibirse por la desaceleración general del sector de la construcción y otros, en cambio, apuntan a que ha pasado poco tiempo desde el anuncio de la ubicación definitiva.
El pasado lunes, la conselleira de Obras Públicas, María Xosé Caride, acudió a la capital para anunciar, al pie del solar de Magoi, la decisión de convocar un nuevo concurso de ideas para elegir un nuevo diseño de auditorio. Y apenas diez días antes, el alcalde de Lugo, José López Orozco, viajaba a Santiago para firmar un protocolo con las consellerías de Cultura, Vivenda y Obras Públicas para conseguir la propiedad de la parcela escogida. «Lo lógico es que haya revalorización, pero ha habido poco tiempo para percibir el incremento de interés», señala Miguel Avui, de otra inmobiliaria de la capital.
Los profesionales del sector consideran que otro de los motivos que podría hacer subir el valor de los bajos comerciales es que en la zona hay pocos locales de este tipo. Magoi es una zona consolidada en la que está permitida la construcción de viviendas en bajos, por lo que hay menos locales que en otras partes de la capital en las que en cada edificio hay, al menos, uno.
En la avenida en cuestión, los locales están más dispersos y los más cercanos al solar en el que se proyecta la construcción del auditorio varían en cuanto a tamaño o precio. Algunos de ellos tienen entrada por la avenida y vistas al río; otros son de varias plantas y en otros hay posibilidad de comprar plazas de garaje junto al local.