El Lugo se llevó los tres puntos de la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes gracias a dos penaltis cometidos por Renzo y que transformaron Pablo Rodríguez y Losada. Dos regalos que resolvieron un partido más complicado que intenso y que dejan a los de Fonsi Valverde a sólo cuatro puntos de los puestos de ascenso. Por su parte, el Sanse se hunde en el pozo de Tercera pese a la reacción experimentada desde la llegada del nuevo técnico, Alberto Ferri.
Duro compromiso el que le esperaba al Club Deportivo Lugo en su visita a Matapiñoneras, ya que el equipo local, inmerso en las posiciones de descenso, intentaba salir de ellas a base de buen juego y debido a ello llevaba dos victorias consecutivas en su terreno de juego. Los hombres de Ferri querían que su estadio fuera un fortín. Mientras tanto, el Lugo ocupaba la undécima posición con 32 puntos y necesitaba puntuar para no complicarse su existencia, ya que al principio del encuentro sólo estaba a seis puntos de la zona de promoción a Tercera, o si ganaba se colocaba a tan sólo cuatro puntos de las plazas de play off a Segunda División. Además quería resarcirse de los últimos resultados negativos y dejar su irregularidad a un lado.
El partido comenzó con un Lugo al ataque, sin esperar que el equipo sansero dominara el juego. Los visitantes mandaban en el centro del campo, pero sin crear jugadas de peligro, mientras que los hombres de Ferri se dedicaban a despejar buscando que un balón largo cayera en los pies de Redondo, quien era una isla en el ataque madrileño. Pero poco a poco el Sanse se fue deshaciendo del agobio inicial y tuvo su primera oportunidad en el minuto 8, a la salida de un córner, cuando Germán sacaba bajo palos una clara ocasión que Álex estuvo a punto de concretar. Y más cuando Redondo, en el minuto 11, tras un balón largo de la zaga madrileña, intentó con la cabeza hacer una vaselina al meta Marcos, pero sus testarazo salió por encima del larguero.
Fútbol directo
Tras estos diez primeros minutos, el juego se convirtió en un continuo descontrol, en el cual las defensas se encargaban de dar voleones que los delanteros eran incapaces de controlar. Por lo tanto, los mediocentros podrían haber acabado con tortícolis, ya que solo veían pasar el balón por encima de sus cabezas. En resumen, muy poco juego y sin claras ocasiones de gol.?Los minutos pasaban y pasaban y los delanteros de ambos equipos, Redondo y el Chino Losada, se desesperaban en la punta de ataque, ya que sus compañeros se empeñaban en enviarles pelotazos sin ton ni son.
Con este juego, los aficionados que se dieron cita en el estadio se dedicaron a pitar para poder salir del letargo en el cual se desarrollaba el encuentro.?El juego no mejoraba y hubo que esperar hasta el minuto 33 para que el Lugo tuviera su primera ocasión, cuando Garmendia, de fuerte derechazo, mandó alto un centro de Pablo. Y posteriormente, el mariñano, de falta en el minuto 37, lanzó flojo a las manos de Gonzalo.
Aun así, los lucenses no se podían relajar, y Redondo, en el minuto 39, en un barullo, estuvo a punto de abrir el marcador. Pero se hizo un lío y su flojo lanzamiento fue despejado por la zaga visitante. Para concluir la primera parte, Marcos sacó una espléndida mano a lanzamiento de falta de Diego Ramírez.
La segunda mitad, como era de prever, comenzó como acabó la primera, con dos equipos incapaces de bajar el balón y con continuos despejes que hacía que los aficionados, sobre todo los locales, se impacientaran con el juego de su equipo.?Esa inquietud se acrecentó cuando a los diez minutos de la reanudación, Manu lanzó cerca del palo izquierdo después de que Losada peinara un balón largo de Carril. La verdad es que el Lugo comenzó dominando, pero sin crear claro peligro, mientras que los hombres de Ferri intentaban salir a la contra pero con escaso peligro.
Los jugadores que estaban en el campo, en vez de jugar, se sacaban el balón de encima, sin correr ningún riesgo.?En el minuto 58, Manu tuvo la primera gran oportunidad, pero estuvo muy lento dejando que Igor le ganara la posición y despejara a córner. Esta ocasión hizo que el partido se despertase y hubo más peligro en ambas áreas, como el remate de Sestelo en el 60.
Viendo que el partido se podía ganar, Ferri buscó más mordiente en el ataque sacando a Renzo y sustituyendo a un Jero que no tuvo su mejor día. Con ello hizo que Sestelo se adelantase, y Renzo se quedó con toda la banda derecha para subir al ataque.?Y, en el minuto 66, llegó la jugada clave del encuentro. Renzo se complicó y Manu le robó la cartera, ante lo que el jugador madrileño le zancadilleó y cometió un ingenuo penalti que Pablo Rodríguez se encargó de materializar, siendo ya su sexto gol de esta campaña.
Descentrados
En este momento, los lucenses conseguían demasiado premio para los escasos méritos mostrados a lo largo del encuentro. Pero el fútbol es así, y el Lugo supo aprovechar su oportunidad. ?Renzo. Ese nombre no se olvidará en tierras lucenses, ya que en minuto 76 agarró a Poratti y regaló un nuevo penalti al Lugo que Losada, en esta ocasión, se encargó de transformar.
Es muy difícil que en esta categoría un equipo tenga tantos errores, y por ello el Sanse sigue condenado a las últimas plazas de la clasificación. Y todavía más si los jugadores se vuelven locos y hacen entradas a destiempo como la que cometió Roberto Jiménez en el minuto 78 que le llevó a la ducha antes de tiempo. ?De aquí hasta el final del encuentro, los muchachos de Fonsi Valverde se conformaron con el resultado, dejando pasar los minutos ante la impotencia del conjunto local.