El cauce del Sil bajará 31 metros en quince días por el vaciado del embalse

LEMOS

23 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La posibilidad de mantener este año una ruta en catamarán por el Sil aprovechando el antiguo embarcadero de Chanteiro está prácticamente descartada por la Diputación, pero será necesario esperar a que se lleve a cabo el vaciado del embalse por las obras de ampliación de la presa de Santo Estevo para que la decisión sea firme. «Aínda haberá que agardar a que baixe o nivel de auga, pois sen ver o fondo con nitidez non se pode determinar se a navegabilidade é posible ou non», señala Xesús Mazaira, concejal de Chantada y asesor del área de Turismo del organismo provincial.

Mazaira se desplazó ayer a Chanteiro para valorar sobre el terreno la solicitud planteada por el Ayuntamiento de Sober, acompañado por técnicos de Iberdrola y por los ingenieros de obras públicas y expertos de la Universidade de Santiago cuyo asesoramiento fue solicitado por la Diputación. Según le confirmaron los representantes de la empresa hidroeléctrica, el vaciado del embalse se iniciará el próximo 5 de abril y la cota mínima se alcanzará entre quince y veinte días después.

Muchas complicaciones

La visita a Chanteiro responde al compromiso que adquirió la vicepresidenta tercera de la Diputación, María Xosé Vega, responsable del área de Turismo, en su último encuentro con la comisión de Sober, constituida para defender los intereses de ese sector ante el parón en el catamarán con base en Doade que traerán consigo los planes de Iberdrola. «Entón quedárese en estudar a súa proposta in situ e nunha primeira impresión vemos os accesos moi complicados», anticipa Mazaira, hasta el punto de que el aprovechamiento del embarcadero para un catamarán está «practicamente descartado» antes incluso de que se dilucide si es posible la navegación.

Al margen de los problemas para acceder al pantalán tras la bajada de nivel del embalse, que finalmente será de 31 metros en vez de treinta, los accesos al embarcadero de Chanteiro son imposibles incluso para un microbús. Por este motivo, todo apunta a que solo se utilizará como base de los paseos en pequeñas barcas que se organizarán mientras los catamaranes del Sil permanezcan en en el dique seco. «Queremos vender outra forma de ver os Canóns, que a xente que veña saiba o que se vai atopar e non lle colla por sorpresa o vaciado do Sil», apunta Mazaira.

En todo caso, el embarcadero de Chanteiro será provisional debido a las dificultades para homologar unas instalaciones compatibles con el vaciado del embalse y el nivel habitual del caudal del Sil, que de acuerdo con los planes de la empresa, y si no surgen problemas durante las obras, se irá recuperando gradualmente a partir del próximo mes de octubre.