El alcalde estudia revisar el contrato de Escor ante la amenaza de huelga

LEMOS

A tres semanas vista del comienzo de la anunciada huelga en la recogida de basura, el alcalde de Monforte mantuvo ayer una primera toma de contacto con la empresa concesionaria para conocer los motivos de la ruptura de las negociaciones para renovar el convenio colectivo. Los servicios jurídicos de Escor trasladaron a Severino Rodríguez un informe con las peticiones de los trabajadores, que tienen previsto comunicar mañana oficialmente el inicio de un paro indefinido el próximo 4 de agosto.

«Hai reivindicacións que parecen perfectamente razoables outras que requiren unha análese máis en profundidade» manifestó el regidor -en referencia a las exigencias de los trabajadores- al término de la reunión celebrada ayer en Ourense. Aunque dijo que no hará valoraciones hasta estudiar la documentación, Severino Rodríguez adelantó que por parte de la empresa «hai boa disposición» y expresó su confianza en encontrar la misma receptividad en la plantilla. «O Concello vai facer todo o posible para chegar a un acordo, pero para logralo témonos que entender todos», subrayó.

El equipo de gobierno analizará detalladamente en los próximos días las propuesta económicas y sociales que defienden los trabajadores de Escor en la negociación colectiva, incluida la repercusión de sus exigencias salariales en la concesión. El alcalde evitó pronunciarse sobre una posible revisión del contrato de la recogida de basura para facilitar un acuerdo, aunque admitió que se trata de una de las opciones que se pueden plantear una vez estudiada la documentación.

La Federación de Servicios de UGT tiene previsto notificar mañana a la Consellería de Traballo y al Ayuntamiento la convocatoria de huelga para el próximo 4 de agosto, a menos de una semana del arranque de las fiestas patronales. El equipo de gobierno tenía constancia de las dificultades que atravesaba la negociación entre Escor y los trabajadores, pero hasta ayer desconocía los pormenores de las propuestas que estaban siendo debatidas. Una de las más espinosas radica en la duración del convenio, que sería de cinco años, cuando quedan dos para que acabe la concesión.