Las parroquias perdieron más de 500 habitantes desde el año 2000

LEMOS

12 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El municipio de Monforte no ha dejado de perder población en estos primeros años del siglo XXI. El descenso se debe sobre todo al progresivo vaciado del medio rural, porque el casco urbano no sólo no pierde habitantes sino que los gana. En todo caso, el crecimiento de la capitalidad municipal no es suficiente como equilibrar la balanza.

El Instituto Nacional de Estadística acaba de hacer públicos el desglose por los núcleos de población que forman los municipios de las cifras de población correspondientes al año 2007. En lo que se refiere a Monforte, las cifras confirman que el éxodo rural no da síntomas de detenerse. Hace siete años, vivían 15.959 personas en el casco urbano monfortino, y otras 3.753 en las parroquias que forman el resto del municipio. Ahora, el núcleo de Monforte tiene 16.100 vecinos y la zona rural 3.211. Es decir, que en estos siete años, las parroquias han perdido 542 habitantes. Su peso relativo en el conjunto del municipio también ha bajado. En el 2000 eran el 19,1% del total, mientras que ahora son el 16,7.

Aldeas vacías

Durante estos siete años, además, han quedado vacíos cuatro pequeñas aldeas, las de Casares, A Pereira, As Eiras y A Pendella. También se ha dado un caso contrario. Un pueblo de la parroquia de Santa Mariña, A Lamela, en el que no figuraba nadie censado en el año 2000, tiene ahora dos habitantes.

Tampoco todas las parroquias han perdido población. Entre las principales poblaciones de la zona rural de Monforte, Gullade es la única que contradice la tendencia general. En estos siete años, este núcleo de población (de su parroquia completa el INE no ofrece datos) ganó tres habitantes. De acuerdo con estas cifras, la aldea que más pierde es Baamorto, que se quedó en este periodo con poco más del 50% de la población que tenía en el 2000. La población más grande tras el casco urbano, Piñeira, también retrocede considerablemente, con cincuenta vecinos menos.