El segundo curso que organiza este año en Monforte la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) se abrió ayer con llamamientos en favor de la conservación del patrimonio histórico y artístico relacionado con la antigua Casa de Lemos y de su aprovechamiento como recurso cultural y turístico. En este sentido se pronunció la historiadora monfortina Manuel Sáez, codirectora de las jornadas, que pronunció la primera ponencia del programa. El curso, en el que se matricularon más de sesenta alumnos, se centra especialmente en la relación que mantuvieron los condes de Lemos con el antiguo virreinato español de Nápoles, que gobernado a comienzos del siglo XVII por destacados tres miembros de esta estirpe.
En su intervención, Sáez sacó a relucir aspectos inéditos del legado artístico relacionado con el gobierno virreinal de los condes monfortinos, tanto en Galicia como en Italia. Según indican diversos documentos estudiados por la historiadora, la casa condal de Lemos coleccionó obras de artistas tan importantes como Miguel Ángel, Veronés, Tintoretto, Tiziano, Caravaggio, Durero y Brueghel, entre otros muchos.
Una amplia porción de este legado -adquirido en gran parte en Italia- se dispersó en manos de otros propietarios tras la muerte del séptimo conde y otra parte se perdió, pero algunas de estas obras podrían conservarse aún en lugares desconocidos. A este respecto, la conferenciante mencionó el caso de una copia de un cuadro de la escuela del pintor manierista italiano Jacopo Bassano que ella misma descubrió recientemente en el convento monfortino de Santa Clara, cuyo original está en la Galería Borghese de Roma. Sáez añadió que en Monforte se conserva una veintena de cuadros prácticamente ignorados que proceden seguramente de la colección artística reunida por los condes de Lemos en Italia. A este legado también pertenece probablemente una serie de cuatro pinturas religiosas descubierta recientemente por la historiadora que han sido atribuidas al pintor italiano Azzolino. Estas obras se conservan en Galicia, en un lugar que Sáez prefiere no hacer público por ahora, ya que no reúne condiciones de seguridad. Asimismo, Sáez señaló que hay pruebas documentales de que en Monforte estuvo un cuadro de Caravaggio cuyo paradero se desconoce.