V Televisión emite desde esta noche la segunda temporada de «The Wire»

La Voz REDACCIÓN/LA VOZ.

TELEVISIÓN

La cadena privada gallega es la primera en España en ofrecer en abierto la serie de David Simon

24 oct 2010 . Actualizado a las 11:14 h.

Los seguidores de The Wire están de enhorabuena. V Televisión estrena en abierto desde esta noche (22.00 horas) la segunda temporada de esta ficción creada por David Simon, y considerada como una de las mejores de la historia.

The Wire sustituye en la programación a Carnivàle , también de la factoría HBO, la cadena de cable norteamericana que revolucionó el mercado audiovisual al apostar por series innovadoras y de calidad.

Los espectadores de V Televisión encontrarán en la segunda temporada de The Wire una apuesta más arriesgada que la primera, que ahonda más en los excesos que se cometen en Baltimore, una ciudad norteamericana de un millón de habitantes, que sirvió al excelente equipo de guionistas de la serie para ir mucho más allá de una simple trama de policías y ladrones, de buenos y malos.

En el puerto The Wire amplía su radio de acción. Las tramas ya no se desarrollan solo en el calles y llegan al puerto de Baltimore, cada vez más degradado por la falta de trabajo. En los nuevos episodios se presenta a las mafias, a sus negocios sucios y los narcotraficantes. La serie se abre a nuevas líneas argumentales que no dejarán indiferente al espectador.

Hoy se podrán ver las dos primeras entregas de esta temporada. En la primera, el detective Jimmy McNulty, apartado del departamento de homicidios y destinado a patrullero portuario, encuentra el cuerpo de una mujer flotando en el agua. Además, en el paseo marítimo del puerto de Baltimore, un contenedor destinado a El Griego se cuece al sol con una carga inesperada. Por otra parte, el comandante Valchek recibe un regalo de una parroquia religiosa, donde tiene mejor aceptación el jefe de los estibadores portuarios, Frank Sobotka. Ambos polacos y enemigos acérrimos. Y mientras, el capo Avon Barksdale, junto a su sobrino Dee, pasan sus primeros meses en la cárcel después del juicio por tráfico de drogas contra ellos. Eso sí, desde el exterior, su lugarteniente Stringer Bell, trata de tener controlado el negocio de las drogas en las esquinas de Baltimore.

La segunda entrega comienza en el paseo marítimo donde la policía portuaria Beadie Russell inicia la investigación de los cadáveres de las chicas del contenedor con muy pocas esperanzas. Es demasiado grande para ella. Mcnulty, a pesar de estar apartado de homicidios, empieza a echarle una mano con la investigación. El jefe de los estibadores, Frank Sobotka, es el principal implicado, debido a su cargo y sobre todo a sus oscuros movimientos respecto a los miles de contenedores que llegan diariamente al gigantesco puerto de Baltimore.