AJoel y a Ethan Coen les llaman así porque van al unísono desde 1985 y son ya quince largos, incluyendo el aún inédito T rue Grit (remake del wéstern que le daría el Oscar a John Wayne en 1969). Joel aparece como director y Ethan prefiere salir como productor, aunque ambos escriben el guión, se ponen a la cámara e incluso montan. Con 55 y 52 años, son los popes del cine indie, entendida la etiqueta como dueños de un estilo singular y sin ceder a la coyuntura, que además coquetean con los grandes estudios sin abandonar su independencia. Su mayor éxito personal fue No es país para viejos , que les dio tres Oscar: guión adaptado, director y película. ?De paso brindaron a Javier Bardem su memorable Anton Chigurh y le llevaron a la estatuilla. Años atrás, los Coen ya se lo habían llevado por el guión de Fargo. Oscilando entre la comedia chisposa y el thriller transgresor, con reconocida capacidad para reírse de sí mismos y de su origen judío (con Un tipo serio , 2009), los Coen trabajan sus guiones al límite luciéndose en diálogos y personajes, algunos inolvidables como el ya citado Chihurh, el Nota de Jeff Bridges en El gran Lebowski (1998) o el guionista Barton Fink de John Turturro para el filme homónimo de 1991. O la pareja de Arizona Baby (1987). Dos cabezas en una única silla de director: el cineasta Joel y el filósofo Ethan.