«Mi padre me decía: ''Ponte a hacer los deberes que la tele no te va a dar de comer''. Pues al final, sí»

María Vidal Míguez
María Vidal REDACCIÓN/LA VOZ.

TELEVISIÓN

12 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Dice de sí mismo que es «el típico niño raro que se crió con la televisión y con los tebeos». Lo cierto es que la trayectoria profesional de Luis Pardo (Vilaboa, Culleredo, 1976) ha estado ligada tanto a la radio como a la televisión, aunque este último medio haya cogido más fuerza en su vida desde que hace unos meses se unió al proyecto de V Televisión, donde esta noche estrena Control V.

-¿Qué es, de radio o de televisión?

-Yo me crié con la tele. Recuerdo una frase que me decía mi padre cuando no hacía los deberes y estaba con la cara de tonto mirando la tele, que me decía «apártate de ahí, que esto no te va a dar de comer». Pues al final, sí. [risas].

-¿Qué le parece la programación de la televisión hoy en día?

-Desde que me embarqué en esta locura ya no veo la tele. Aunque debería de verla para saber lo que hace todo el mundo y no repetirme. Soy un poco adicto a las series y de los programas me gustan Salvados, Sé lo que hicisteis o El intermedio. Soy fan de Wyoming desde Que noche la de aquel año, aquel programa que hacía Miguel Ríos allá por los ochenta, entonces yo era un enano que no entendía ni la mitad de las cosas que decía aquel tipo con la nariz tan grande que hablaba tan deprisa, pero me quedaba completamente alucinado con esa forma de hablar y de contar las cosas que tenía. Y ahora soy seguidor de El intermedio, aunque ahora no lo pueda ver. Me gustan estos programas; ahí La Sexta sí que ha acertado, que han conseguido contar la actualidad de otra forma.

-¿Cree que la televisión transmite tanto como la radio?

-Transmite de otra manera. La emotividad y la cercanía de la radio en la tele no se pueden conseguir. En la tele es muy difícil hacer creer a la persona que te está viendo que estás hablando solo para él, en la radio es más fácil. Esta sensación no la ha conseguido la televisión de momento.

-¿Se puede engañar más en la televisión?

-Seguro. En la televisión se puede engañar mucho, tanto en la imagen como en el audio.

-¿Qué sensaciones le transmite este nuevo proyecto?

-Una sobrecarga de sensaciones. Algo como cuando empezó la gallega o la cadena estatal en los ochenta. Estamos montando algo que está por inventar, que tiene todas las posibilidades del mundo y los defectos que tendrá será los que les queramos poner. No tenemos un mal heredado. Nace con una sensación de experimentación y un espíritu gamberro que de aquí a veinte años, cuando esté todo asentado, no veremos. Así que hay que aprovechar para hacer el gamberro ahora.