T he Wire es una obra maestra de la televisión y al mismo tiempo es un bicho raro televisivamente hablando. Lo segundo ha hecho posible lo primero por razones a veces controvertidas. En The Wire los buenos y los malos son personas que duermen, que se despiertan con legañas, que tienen resaca después de beber y que no siempre tienen claro qué es lo que quieren hacer de su vida. Hoy en día, eso no es normal en el mundo de las series de televisión. Como tampoco lo es que The Wire fuese grabada en formato 4:3.
Cuando todas las grandes productoras norteamericanas se inclinaban por la espectacularidad del formato panorámico, en 16:9, el creador de The Wire , David Simon, decidió retratar la crudeza de Baltimore en 4:3. Una decisión controvertida pero coherente con la sobriedad y el realismo que hacen de esta serie una obra memorable de la pequeña pantalla. Por su parte, V Televisión ha decidido respetar el formato de grabación de The Wire y emitirla en 4:3. A pesar de que en esta época la alta definición y la búsqueda de la espectacularidad de imagen nos domina. Porque así lo decidió el público que votó en la encuesta que se propuso en Internet. Porque nos gusta The Wire . Porque nos gusta la buena televisión. Se trata de una decisión controvertida, pero coherente.