El lujoso festival en peligro por la recesión

AFP

GENTE

20 abr 2009 . Actualizado a las 21:11 h.

Conforme a la tradición, la 62ª edición del Festival cinematográfico de Cannes tendrá su despliegue de lujo y oropeles, aun cuando los patrocinadores y las sociedades de producción anuncian que la crisis les obliga a optar por la moderación, según una investigación de la AFP. «Vivimos una crisis mundial sin precedentes. Afecta también a la Costa Azul y a Cannes», reconoció el presidente del sindicato de hoteleros de la ciudad anfitriona del Festival, Michel Chevillon. Por su parte, la Cancillería francesa suprimió la subvención de 72.000 euros -unos 93.000 dólares- debido al «contexto presupuestario» y al «apoyo» prioritario a «la producción y a la difusión de los cines del Sur».

En cuanto al alojamiento, el tradicional hotel Martínez tiene todas sus reservas agotadas durante el Festival, incluso las de sus habitaciones más lujosas, a 36.000 euros -46.500 dólares- la noche, según la dirección.

No obstante, algunos hoteles han tenido que adaptarse a la crisis y más del 70% han mantenido sus tarifas del año pasado. Otros establecimientos han aceptado ser más flexibles en sus exigencias para hacer reservas.

El director del puerto de Cannes afirmó que este año «la tendencia es muy buena» en cuestión de reservas de plazas para anclar los yates de lujo. En cambio las demandas de alquiler de yates han disminuido considerablemente, según una compañía especializada.

El peluquero «oficial» del festival, Jacques Dessange, sólo vendrá con 15 empleados en lugar de los 20 de 2008 y reducirá su presupuesto entre un 10 y un 20%. El gigante de los cosméticos L'Oreal ha suprimido su campaña publicitaria.

Michel Ernest, uno de los responsables «históricos» de los banquetes del Festival, comentó: «Este año me piden muchos más menús con platos baratos que con foie gras» y se aprecia un creciente interés por el vino rosado, en detrimento del champagne. Además de las dificultades financieras, hay sociedades que «estiman que no conviene hacer ostentación de riqueza», agregó.

Incluso el número de medios de comunicación que asistirán al evento se han reducido. Es el caso de la revista estadounidense Vanity Fair, célebre por su recepción frecuentada por las estrellas, figura este año entre los ausentes. Para Gilles Jacob «la frecuentación podría registrar una leve erosión por primera vez desde hace varios años ¿Se alegrarán de ello los que se quejaban de demasiada afluencia?».

Lo esencial del Festival, los filmes, serán por el contrario más numerosos.