Las profesiones paralelas de Berlusconi

Efe

GENTE

«He sido presidente-obrero, presidente-empresario, nunca imaginé convertirme en presidente-ferroviario», ha dicho.

25 mar 2009 . Actualizado a las 18:56 h.

Como si no tuviera suficiente con su tarea de primer ministro italiano, Silvio Berlusconi anda estos días buscando una profesión paralela, que si ayer era la de ferroviario, hoy es la de aviador.

El empresario, que volvió a la Presidencia del Gobierno italiano el año pasado, es experto en regalar a los medios de comunicación titulares y guiños cómicos que en ocasiones caen en gracia, pero que en otras han llegado a derivar en auténticas tormentas políticas.

Esta vez, y con ocasión del bautismo del primer avión de la nueva era de la remozada aerolínea Alitalia, Berlusconi, en un gesto más de su afán camaleónico no ha dudado en postularse como presidente-aviador.

«Me apunto al primer vuelo del nuevo avión de Alitalia, seré el presidente-aviador», dijo hoy el político italiano en conexión telefónica con el aeropuerto milanés de Linate, siguiendo la estela del guiño cómico que inició ayer.

Y es que Berlusconi, con motivo de la inauguración de un tramo del tren de alta velocidad en la ruta ferroviaria que une Milán y Roma, los llamados Flecha roja, no dudó ni un momento en calarse una gorra de maquinista y bromear con la posibilidad de compaginar la política con el mundo de los ferrocarriles.

«He sido presidente-obrero, presidente-empresario, nunca habría imaginado convertirme en presidente-ferroviario. Ahora se me tiene que regalar un Flecha Roja», dijo el jefe del Gobierno italiano que, además del hombre más rico del país, es el propietario del club de fútbol italiano Milán.

Con la misma espontaneidad con la que pronunció esas palabras, el político de 72 años no tuvo reparos en reconocer que la última verz que subió a un tren fue con sus padres.

«La última vez que me subí a un tren era de las Ferrovías del Norte y estaba junto a mis padres. Tengo un recuerdo muy vago. De varios años atrás. Seguramente tomé un tren local para Como (cerca de Milán). Con mamá y papá íbamos» a recoger narcisos, explicó Berlusconi.