Jade Goody se bautiza, junto a sus dos hijos, en la capilla del hospital londinense donde está internada

Efe

TELEVISIÓN

08 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Jade Goody, la ex concursante británica de Gran Hermano enferma de un cáncer terminal que ha decidido vender a la prensa sus últimas semanas de vida, cumplió ayer su deseo de bautizarse junto a sus dos hijos en la capilla del hospital.

Según su publicista, Max Clifford, Goody, de 27 años, y sus dos hijos -Bobby, de 5 años, y Freddy, de 4-recibieron el sacramento en un servicio religioso «muy breve y emocionante» que se celebró en el Hospital Royal Marsden, en el oeste de Londres.

La ex concursante del programa televisivo asistió a la ceremonia en una silla de ruedas, ayudada por varias enfermeras y «muy pálida y frágil», explicó su representante, que subrayó que este acto será posiblemente el último de la enferma en presencia de los medios.

La estrella de la telerrealidad británica dedicó «una sonrisa y un beso» a la veintena de familiares y amigos que acudieron a la cita, entre quienes se encontraban el padre de sus hijos, Jeff Brazier, su marido, Jack Tweed, y su madre, Jackiey Budden.

Goody pretendía celebrar el bautizo -cuyas fotos se publicarán próximamente en la revista del corazón OK! - en una iglesia, pero ese deseo no ha podido hacerse realidad debido a que los médicos la tienen fuertemente sedada.

Con la venta de su agonía a varios medios, la antigua concursante de Gran Hermano pretende recaudar tanto dinero como pueda para garantizar el futuro de sus dos hijos.