«Mi vida ha estado siempre marcada por las mujeres»

Lola Ramírez

TELEVISIÓN

El actor interpreta a un empresario que acaba como político corrupto en «Acusados», la serie que está emitiendo Telecinco

08 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Ni entra ni sale en si Acusados , (Telecinco, miércoles) es un plagio de Damages , la serie americana producida por Sony y protagonizada por Ted Danson y Glenn Close. «Ni siquiera la he visto. Mis referentes para esta serie son personas como Adolfo Suárez, Mario Conde o Zapatero», afirma.

-Joaquín de la Torre, su personaje en «Acusados» es un empresario dedicado a la política, seductor y corrupto. Las armas de seductor ya sabemos que las domina, pero ¿en quién se ha inspirado para la faceta de empresario corrupto?

-Yo no lo definiría a este personaje ni como seductor ni como corrupto, desde luego corrupto no es y seductor tampoco; la única seducción que se desprende de él es la que conlleva el poder.

-Bueno, lo de seductor es muy subjetivo, pero sí que da la sensación de que esconde algo poco limpio.

-Todos los personajes de esta serie esconden algo, no en vano una de las frases favoritas de sus promos es «nada es lo que parece». Lo que te puedo decir es que este hombre es poderoso y el poder encierra siempre peligros y tentaciones difíciles de evitar. Uno de los atractivos de Acusados es que todos su personajes tienen cosas muy escondidas en los cajones.

-¿Tampoco es lo que parece eso de que la serie es un plagio de «Damages»?

-De este tema prefiero no opinar; cada uno tenemos nuestra misión en los trabajos y la mía es la de ser actor y encarnar un personaje. Lo que te puedo decir es que para montar este no tengo ningún referente de series americanas; es más, la serie a la que te refieres ni siquiera la he visto. Mi referente para De la Torre puede ser Adolfo Suárez, Mario Conde o Zapatero, pero nada que ver con la serie americana.

-¿Le afectan las críticas?

-Mira, leo poco las críticas, porque en general, tanto las buenas como las malas son muy injustas. Yo creo en mi trabajo, sé si lo estoy haciendo bien, y lo que me preocupa es que los productores y los directores confíen en mí y me sigan llamando. Nunca he sido de muy buenas críticas ni de premios, pero llevo 23 años trabajando, con 41 películas, 13 series y ocho obras de teatro, entonces procuro no hacer caso de las críticas.

-Usted ha dicho en más de una ocasión que es un enamorado de su trabajo y de las mujeres, a las que confiesa haber estudiado en profundidad. ¿Cómo se traduce esto?

-Es cierto que siempre me han apasionado las mujeres, pero nunca he intentado hacer un tratado de mujerología . Lo que pasa es que siempre he estado muy rodeado de mujeres y mi vida ha estado siempre marcada por ellas, desde mi madre hasta mis amigas. Me interesan, me gustan y las observo mucho, pero no me considero un gran conocedor de la psicología femenina.