«Detesto a las personas serias»

Mercedes Rodríguez

TELEVISIÓN

El conductor de «El hormiguero» ha conseguido el éxito con el único programa de humor de la parrilla que se emite en «prime-time»

18 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Pablo Motos se ha subido encima de su propio apellido. El humorista va a una velocidad de crucero por la carretera de la televisión. Este valenciano, profesional de la radio durante muchos años, empezó El hormiguero de Cuatro con una buena nota, dos puntos por encima de la cadena, y el espectáculo siguió creciendo. Se lo pasa bien trabajando, y eso que él y su equipo se esforzaron durante meses hasta conseguir esos divertidos minutos en que Will Smith se arrancó en el plató con la canción Torito bravo . Ahora anuncia otro bombazo televisivo, que se verá a finales de febrero y que llevan preparando durante todo un año, si bien no da más detalles

-Cuando empezó «El hormiguero» el humor de los «showman» se reservaba para la madrugada. El programa empezó apostando muy fuerte, en horario estelar.

-Teníamos todas las dudas porque lo lógico hubiera sido seguir la estela y salir alrededor de la medianoche. El desafío de las 21.30 horas nos lo propone la cadena y nosotros intentamos adaptarnos a ese horario. Al principio nos daba bastante miedo esa hora de tanta audiencia. Somos un grupo de gente que hacemos, humildemente, lo que nos parece divertido. Y hemos tenido la suerte de que la gente lo reciba bien.

-¿El programa no está pensado para gente muy joven con tanto invento por medio del plató?

-No. Es verdad que a los niños les encanta, pero es un programa de mayores que también interesa a los adolescentes, que por un momento dejan de mirar Internet. Para ellos la televisión es algo antiguo. El público al que nos dirigimos es más de nuestra edad, entre los 30 y los 45 años, aunque también es verdad que intentamos sacar el niño que llevamos dentro. A mí es que la ciencia me interesa mucho.

-¿Se puede decir que su humor es blanco?

-Eso dicen y yo me callo. Hay veces que no creo que eso obedezca a la realidad porque yo estoy más cerca del humor negro, pero mis percepciones importan poco.

-No se nota mucho en el programa el sarcasmo, el humor hiriente.

-No. En el monólogo sí puede que intente alguna carga de profundidad. Pero cuando traemos a un invitado al programa es porque le tenemos admiración y no queremos hacerle daño, sino tratar bien al huésped. Somos amables en ese sentido, aunque si hubiera que hablar de una línea editorial sería bastante incisiva. En la segunda parte tratamos de entretener, que es algo sensacional que todo el mundo necesita para librarse de la rutina de cada día, de lo dura que es la vida tantas veces.

-Da la impresión de que usted es un optimista y se toma la vida como un juego.

-Es que no tengo por qué tomármela en serio, aunque me voy a morir igual. La vida puede ser difícil pero no seria. Detesto a las personas serias porque se amparan en la seriedad para hacer cosas desagradables.