« En esta profesión la envidia está a la orden del día»

M. Rodríguez

TELEVISIÓN

Presenta el nuevo concurso diario de Telecinco, «Valanota», otra propuesta con la música como fondo

19 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Óscar Martínez es un todoterreno de la presentación. Puede irse a Honduras a seguir el devenir de Supervivientes , conducir los resúmenes de Gran Hermano y mantener su correcta posición de mano derecha de Ana Rosa Quintana. Tenía claro desde niño que lo suyo era este oficio y ahora tiene algún proyecto propio. Mientras la cadena le ha encomendado la presentación del concurso Valanota , con la música como hilo conductor.

-Proliferan los concursos musicales...

-Está Al pie de la letra en Antena 3 y el que de TVE con Carlos Sobera. Ya se sabe que en la televisión todo es cíclico, que ahora se lleva esto y mañana saldrán otros formatos. Todo se repite y casi todo está inventado.

-Y cada vez hay más competencia.

-Eso es bueno para los profesionales, que tenemos que ponernos las pilas y no relajarnos, y para el espectador porque tiene una oferta más variada. En un futuro cercano habrá hasta 30 canales y hay que ser conscientes de que las audiencias que antes se hacían ya se han acabado. Ahora si tienes un 15% de cuota de pantalla eres el rey del mambo, mientras que antes te mandaban a casa rápido.

-Y con más canales es de esperar que haya más oferta para los profesionales...

-Pero puede que el trabajo no sea remunerado de la misma manera porque la tarta es la misma y tocamos a menos trozos, aunque los canales generalistas siempre tendrán mayor porción.

-Lleva mucho tiempo al lado de Ana Rosa Quintana. ¿Tenía ganas de tener un programa propio?

-Sí y no. Con Ana Rosa estoy tranquilo, seguimos siendo líderes y hacemos una pareja estupenda. Además siempre me encomiendan alguna otra función en la cadena. Estoy encantaddo de que ahora confíen en mí para una franja difícil.

-Mantenerse tanto tiempo como usted delante de la cámara no debe ser fácil en un medio fugaz para sus rostros.

-Hay grandes profesionales, pero en esta profesión la envidia, el narcisismo, la vanidad y el ego están a la orden del día y hay que andarse con ojo. Muchos están pendientes a ver si te pegas la castaña para pasarte por encima sin escrúpulos. Esta parte es, sin duda, la que menos me gusta de mi profesión.