Asistieron los Reyes, los Príncipes de Asturias, los duques de Lugo y los de Palma.
13 sep 2007 . Actualizado a las 12:09 h.La Familia Real presidió esta noche en el Teatro Real de Madrid un homenaje póstumo al violonchelista Mstislav Rostropovich que falleció el pasado mes de abril, y que estaba muy vinculado a España a donde viajaba con frecuencia.
Los Reyes, los Príncipes y los duques de Lugo y de Palma fueron recibidos a su llegada al coliseo por el ministro de Cultura, Cesar Antonio Molina, el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, el gerente del Real, Miguel Muñiz, y la presidenta de Juventudes Musicales de Madrid- entidad organizadora del acto- Isabel Salabella.
En el vestíbulo del teatro les esperaban la viuda de Rostropovich, Galina Vishnevskaya, y sus hijas, Olga y Helena, esta última acompañada por su esposo, Stephano Tartini, quienes después siguieron el concierto desde la primera fila del palco real junto a Don Juan Carlos y Doña Sofía.
La Familia Real fue recibida con aplausos por los asistentes al concierto, y antes de que éste se iniciase se escuchó el himno Nacional. Los hijos de los reyes y sus cónyuges siguieron el concierto también desde el palco real.
La Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por Jesús López Cobos, interpretó obras de Shostakovich, Thaikosvki, Mozart y Prokofiev y actuaron como solistas Mikhail Rudy, Maxim Vengerov, Yuri Bashmet y Mischa Maisky.
Antes de empezar el espectáculo se proyectó en pantalla, detrás de la orquesta, los 7 primeros minutos del DVD (nº 1) de las Suites de Bach y una semblanza del maestro.
En el descanso, la Familia Real se reunirá nuevamente en la sala Goya con la esposa y las hijas de Rostropovich y con los integrantes de la Orquesta y los solistas.
Los Reyes y sus hijos, sobre todo Doña Sofía, mantenían una relación muy especial con el violonchelista, y la Reina se desplazó a Moscú el 29 de abril para asistir al entierro del maestro.
Poseedor de la encomienda de la Orden de Carlos III, una de las más importantes condecoraciones españolas que se otorga a personalidades extranjeras, y Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 1997 -galardón que compartió con el violinista Yehudi Menuhin-, Rostropóvich siembre hablaba de «su querida España», país que conoció todavía bajo el régimen franquista.