¿Fraude o coherencia?

Manuel Blanco

ELECCIONES GALLEGAS 2009

25 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Reconozco que el asunto se presta a distintas lecturas. Lo coherente tras perder en las urnas, lo elegante, es marcharse. Abrir el paso a savia nueva después de perder la confianza de una ciudadanía que no quiso comprar aquello que ofrecías: un proyecto político. Touriño lo hizo en el 2009 y el aplauso fue casi unánime. Pero comprendo también a aquellos que sostienen que abandonar es un fraude. A la democracia y a los votantes que depositaron en ti su confianza. Para gobernar, sin duda, pero también para pilotar la oposición y fiscalizar la acción de gobierno del ganador. Y es que hacer política no es solo cortar cintas y viajar en coche oficial.

Una crisis de resultados y de liderazgo

En política, la dimensión de cualquier liderazgo se apoya en la capacidad del que manda de gobernar los tiempos. La habilidad para marcar tu agenda y la de aquellos a los que lideras. La crisis del PSOE en A Coruña y Pontevedra es la consecuencia lógica de la derrota en las urnas, pero también evidencia las dificultades de Pachi Vázquez para hacerse con el control del PSdeG. Losada, Irisarri, Louro, Pose... El líder de los socialistas gallegos se ha mostrado hasta el momento impotente para conducir a sus huestes y ordenar el proceso de salidas, evitando así la cada vez más acusada sensación de desbandada.

Pactar o no pactar, esa es la cuestión

A una parte de la dirección del BNG vigués, Abel Caballero le provoca sarpullidos. Un rechazo visceral, derivado de una personalidad que combina excentricidades y tics dictatoriales a partes iguales. Los resultados del 22-M, por si fuera poco, han avivado el fuego. Caballero arañó en las urnas buena parte de los réditos del trabajo de los nacionalistas y ahora proliferan las voces que cuestionan la alianza. Volver a trabajar para el regidor socialista podría agravar aún más la sangría dentro de cuatro años y situar al Bloque como una fuerza residual.