En peligro un proyecto de César Portela

La Voz

CANGAS

19 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En 1907, el Gobierno otorgó a Manuel Ojea y Benjamín Caamaño una concesión que años después permitió construir varias empresas ligadas a la conserva y la pesca en esta zona del centro de Cangas. Se levantaron ocho naves de estética similar que recibieron el nombre de naves de Ojea. Varias de ellas finalizaron el período de concesión y están ya en poder de la Dirección General de Costas tras un largo proceso judicial al tratar de impedirlo los empresarios afectados. En el Concello de Cangas hay muchas voces partidarias de derribar las naves situadas en pleno paseo litoral, entre la Alameda y la playa de Rodeira. Otras entienden que son una referencia del municipio y apuestan por rehabilitar las construcciones y crear un gran espacio de ocio. En el año 2004, el alcalde José Enrique Sotelo, en su anterior etapa al frente del Concello, encargó un proyecto a César Portela. El arquitecto propuso restaurarlas, aunque dejando una de ellas como paso acristalado entre la alameda y el actual aparcamiento de la sede municipal. Hubo varias propuestas sobre posibles usos. La más detallada la presentó el concejal Mariano Abalo, uno de los más firmes defensores de la conservación de las naves en cuestión. Con el incendio de ayer, que puede obligar a derribar las paredes de la nave si el empresario no reconstruye las instalaciones, el proyecto de Portela corre peligro.