31 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El incremento y actualización de tasas e impuestos es un fenómeno visible en corporaciones grandes y de mediano tamaño. Pero en una comunidad con 315 ayuntamientos, sigue habiendo pequeños municipios que ven en el cobro a los vecinos como un mal negocio político y económico. Decenas de corporaciones del interior de Lugo y de Ourense no actualizarán las tasas este año. En algunos casos, el mero hecho de plantearlo desencadena una lucha política tremenda entre Gobierno y oposición que termina por impedir que prospere cualquier iniciativa. Se trata de corporaciones que prefieren seguir viviendo de las transferencias y de las subvenciones, aunque sean cada vez menores.