«Ayudo a cualquier ciudadano, pero no pido dinero por ello, solo facilito las cosas a la gente»
GALICIA
«Tendrá que demostrarlo todo», advierte Roberto Ballesteros tras conocer la denuncia de Montserrat C.?G., que prefiere ocultar sus apellidos para no verse perjudicada en su búsqueda de empleo. El pedáneo y funcionario del Concello de Vigo asegura no haber recibido aún información alguna respecto a la denuncia de la que es objeto, «pero estoy deseando que me llame la Policía Judicial para poder defenderme», señaló ayer a este periódico, además de adelantar que el lunes él y otras dos personas que aparecen en las conversaciones entregadas a la Guardia Civil denunciarán por falsedad y captura de conversaciones privadas a la persona que propició el caso que ahora sigue la Fiscalía.
«Ayudo a cualquier ciudadano, y lo he hecho en los 16 años que pasé en información de Urbanismo [ahora está en archivo y documentación de dicho departamento], pero no pido dinero por ello, solo facilito las cosas a la gente, y si me preguntan si conozco a algún arquitecto, les doy el nombre de tres o cuatro», señala el denunciado para explicar por qué dirige a determinados profesionales a personas que tienen pendientes tramitaciones legales en el campo del urbanismo. «Del dinero del que hablo en las conversaciones no son comisiones, son los importes que van a cobrar los arquitectos», dice, a pesar de asegurar en algunos de los diálogos en manos de la Guardia Civil que recibiría 3.000 euros por una gestión «pero claro, yo no aparezco en ningún lado, je, je, je,», añadía.
Eso es una tergiversación, dice Ballesteros, que reconoce haber sido llamado a dar sus explicaciones en el PSOE vigués hace días, aunque el partido asegure ahora no saber nada del caso. «Primero me escucharon y luego me apoyaron», añade, mientras reitera ser víctima de una guerra personal, «que no impedirá que siga trabajando por Bembrive», pese a darse de baja en el PSOE.