La Xunta baja el área de seguridad contra incendios de 50 a 30 metros

Serafín lorenzo SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

La Lei de Montes obliga a reinvertir los ingresos por venta de madera quemada

10 jun 2011 . Actualizado a las 10:11 h.

El Gobierno de Feijoo aprovechará la ley con la que pretende combatir el minifundismo forestal, favorecer la rentabilidad del monte y fijar población en el medio rural para modificar la norma de prevención de incendios forestales que el bipartito impulsó en el 2007. Esos ajustes afectan a la rebaja de las franjas de seguridad en torno a núcleos, urbanizaciones y edificaciones, de forma que el perímetro en el que los propietarios tienen que mantener controlada la vegetación se reduce de 100 a 50 metros, y el área que debe quedar limpia de especies pirófitas, desde pinos a zarzas, pasa de 50 a 30 metros.

El conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, que ayer compareció junto a Feijoo tras la reunión en la que el Consello de la Xunta analizó el proyecto, explicó que ese recorte de las franjas de seguridad se promueve por recomendación de los técnicos y para favorecer que la norma se cumpla, dentro de una «planificación máis realista». Además, en los edificios e instalaciones levantadas sin licencia, la gestión de la biomasa dará derecho al dueño de las especies afectadas a que el propietario del terreno los indemnice por los daños y pérdidas que puedan ocasionar y por el lucro cesante.

Pero el proyecto de Lei de Montes también introduce otro ajuste para combatir los incendios intencionados. Así, los titulares de parcelas forestales arrasadas por el fuego verán restringida la posibilidad de hacer negocio con la madera quemada, ya que estarán obligados a reinvertir el 100?% de los ingresos que obtengan por comercializar los productos afectados por incendios. En el caso de los montes públicos patrimoniales y vecinales en mano común, la proporción de ingresos que tendrán que reinvertir en mejorar la protección forestal será del 40?%.

Lucha contra el minifundismo

Tanto Juárez como Feijoo incidieron en el propósito de la norma de poner en valor el monte, lo que pasa por la «asignatura inaprazable» de combatir el minifundismo en un sector con 600.000 propietarios, que representa el 3,5?% del PIB y que mantiene 26.000 empleos directos y 50.000 indirectos. Para frenar la parcelación y fomentar la agrupación de propietarios, la ley impedirá segregar fincas de menos de 15 hectáreas. La norma, que clasifica el monte por el régimen de propiedad, favorece las masas autóctonas de arbolado frente a las de crecimiento rápido, como el eucalipto. Las especies autóctonas no podrán ser reemplazadas por las de crecimiento rápido.