Ramón Pérez Mariño participó en al menos tres mesas de contratación durante el período investigado por el juzgado
03 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Varios informes internos de Sogama dejan muy malparados a los dos jefes de área imputados por supuesto tráfico de influencias en relación a tres contrataciones de la compañía medioambiental gallega. Sobre todo, se pone en entredicho la forma en que Ramón Pérez Mariño, jefe de los asuntos técnicos, y Ángel Javier Costal Vázquez, accedieron a sus actuales puestos en la empresa pública.
En uno de los dictámenes se indica que Ángel Javier Costal Vázquez, jefe de transferencia y transporte, ocupaba en el 2009 el quinto lugar de la tabla salarial de la sociedad, en una lista de 24 trabajadores, «superando con creces a muchos ingenieros superiores y licenciados». Sin embargo, en el mismo documento figura que «el nivel de estudios terminados es el de bachillerato elemental», por ello aparece citado en otro punto como «El Graduado». El acceso a su actual cargo ya fue puesto en entredicho en su día por el Tribunal de Contas de Galicia. En concreto, indica que en la selección de Costal para el puesto actual se incumplieron en su momento los principios de «igualdad, mérito y capacidad».
Precisamente fue del entorno de la ex esposa de Costal Vázquez de donde salió la documentación entregada a la policía y al fiscal de Medio Ambiente, Álvaro García Ortiz, que dio lugar a la apertura de la investigación que llevó al Juzgado de Instrucción número 1 de A Coruña a proceder a las imputaciones de los dos trabajadores de Sogama y del delegado de Danigal en Galicia, José Perfecto Cabanelas Covelo.
Curiosamente, Javier Costal no tuvo problemas para colocarse en un puesto importante en la empresa en los momentos en que el PP gobernaba en la Xunta pese a su colaboración con los socialistas vigueses. De hecho, figuró como último suplente en la lista encabezada por Abel Caballero para el 11.º congreso nacional del PSOE.
Otro informe revela que el otro imputado, Ramón Pérez Mariño, jefe del área técnica, formaba parte de una tríada que «ha estado controlando» la «contratación de obras, suministros y servicios». El ahora implicado en el sumario actuaba, según el dosier, como vocal de la comisión de evaluación. Esta fue durante años la encargada de elaborar los pliegos, evaluar las ofertas y proponer las adjudicaciones, algo de lo que desde el pasado miércoles Mariño quedó fuera por decisión del presidente de Sogama y la Consellería de Medio Ambiente.
El mismo informe critica el modelo organizativo porque «está diseñado de tal modo que del presidente dependen únicamente la responsable de comunicación, una secretaria y un conductor». Ramón Mariño, que empezó como jefe de obra durante la construcción del complejo de Cerceda, también intervino durante años en la contratación de personal.
El jefe del área técnica de Sogama participó en al menos tres mesas de contratación de obras tramitadas durante el período en el que el Juzgado de Instrucción número 1 de A Coruña mantuvo las escuchas: entre septiembre y diciembre del 2010. Una de ellas fue la contratación de la PRT, por 46 millones de euros. Otra correspondió al transporte de escorias, por 189.000 euros, y la limpieza de oficinas de la compañía, por valor 1,2 millones.
«La variación de retribuciones -en alusión a Costal- es denunciada por el Tribunal de Contas»
Informe interno de Sogama