El BNG opta por continuar en el gobierno ourensano

Miguel Ascón Belver
miguel ascón OURENSE / LA VOZ

GALICIA

El 74% de los militantes que asistieron a la asamblea ourensana votaron a favor de la continuidad del bipartito

03 jun 2011 . Actualizado a las 13:48 h.

Los militantes del BNG en la capital ourensana apostaron ayer por reeditar el pacto de gobierno con el PSOE. Los afiliados de la organización nacionalista estaban convocados a una asamblea para tomar una decisión definitiva y el 74% de los que votaron se mostraron a favor de la continuidad del bipartito.

Tras llegar a la conclusión de que no facilitarían de ningún modo que el Partido Popular lograse la alcaldía de Ourense, a los militantes del BNG en la capital ourensana solo les quedaban ayer dos opciones. Podían, como hicieron en Vigo, preferir que el Bloque apoyase la investidura del socialista Francisco Rodríguez y mantenerse después en la oposición o bien ratificar la decisión de reeditar el bipartito con un pacto estable con el PSOE para los cuatro próximos años.

Esta era, de hecho, la opción preferida por los dirigentes nacionalistas, que en un consello local celebrado este sábado acordaron de forma unánime decantarse por un nuevo acuerdo con el PSOE. Las dos principales corrientes internas del BNG -la liderada por la UPG y la de los ex quintanistas de Máis Galiza- estaban de acuerdo en que esa era la mejor opción y ese consenso se trasladó también a la asamblea celebrada ayer.

A la reunión asistieron en torno a 170 personas, casi un centenar menos que en la última asamblea multitudinaria celebrada por la organización nacionalista hace un año para decidir quien sería el candidato a las municipales. Entonces las dos corrientes internas enfrentadas defendían opciones diferentes y movilizaron a la militancia para que participara masivamente en la votación. El acuerdo que ahora tomaron para reeditar el bipartito restó emoción y participación a la cita, pero no faltaron intervenciones críticas. El 74% votó por la continuidad del bipartito, un 25% en contra y hubo solo un 2% de abstenciones.

La polémica se centró en la primera parte de la asamblea, en la que estaba previsto que los militantes analizasen los resultados del 22-M. El BNG perdió en estas elecciones a la mitad de sus votantes. Los motivos de este bajón causaron alguna fricción entre los asistentes a la reunión, que culpaban a diferentes factores de los resultados.