Prisión provisional sin fianza para el sospechoso de asesinar a Arcos

María Hermida
maría hermida RIBEIRA / LA VOZ

GALICIA

El juez dice que hay indicios suficientes para implicarlo en la muerte

09 abr 2011 . Actualizado a las 11:22 h.

Aunque con prudencia, una de las hermanas de María José Arcos, la mujer a la que se le perdió la pista en 1996 en Corrubedo, dijo que ayer era uno de los días más importantes para su familia de los últimos 15 años. Su alegría respondía a que el juez ribeirense Fernando Ferreiro decretó prisión provisional para el cámara de televisión Ramiro Villaverde como imputado por un supuesto delito de asesinato. La sorpresa fue mayúscula cuando, al mediodía, a las puertas del juzgado de Ribeira, donde el antes detenido y ahora encarcelado estuvo toda la mañana, se conoció el auto del juez, ya que horas antes había trascendido que el fiscal pedía la libertad del arrestado.

El auto judicial mediante el que se decreta la prisión provisional sin fianza, que se puede recurrir, es muy duro con el imputado. Incide en que «constan en la causa hechos que revisten los caracteres de delito de asesinato». El juez señala que «existen contradicciones más que evidentes en las declaraciones que en su día prestó el ahora detenido». Explica, por ejemplo, que Villaverde contó primero una versión sobre lo que había hecho el 14 de agosto, la víspera de la desaparición de María José, y luego reconoció que había mentido. También hace referencia a que el imputado negó que ella le hubiese prestado una suma importante de dinero pese a que hay extractos de la cuenta de la desaparecida que indican que retiró cantidades notables para la época y que en un registro hecho en 1996 en casa de Villaverde se encontró más de un millón de pesetas. Concluye que «el móvil económico subyace con evidencia en el relato de hechos que se acaba de exponer y resulta muy difícil de creer la versión que el imputado dio en su día».

El juez cita más contradicciones, y, cada pocas líneas, incide en la misma idea: «Existen muchos más indicios [no dice que sean pruebas] que llevan a la convicción de la implicación de Ramiro Villaverde en la muerte de María José» y «todo esto lo convierte en la última persona que vio con vida a María José y focaliza en él todas las sospechas». El juez justifica también la prisión preventiva para tratar de evitar la destrucción de pruebas.

El auto se dio a conocer casi a las tres de la tarde. Horas antes, Villaverde había llegado al juzgado ribeirense, donde se acogió al derecho de no declarar. Entró con la misma tranquilidad que aparentó en los registros de sus domicilios. Fuentes cercanas al caso precisaron que en los mismos, en las dos casas del imputado, que es cazador, se encontraron decenas de espráis paralizantes, grilletes, munición, una pistola inutilizada y recortes de prensa alusivos a este caso.