Motín en la cárcel donde está el joven de Sanxenxo detenido en Punta Cana

Alfredo López Penide
L. penide PONTEVEDRA / LA VOZ

GALICIA

Exteriores se puso en contacto con el cónsul general de España en este país caribeño, quien les comunicó que «ningún español estuvo implicado en el incidente ni resultó herido»

02 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La del jueves al viernes fue una noche de tensión para la familia de Hugo Leiro, uno de los tres jóvenes pontevedreses detenidos en Punta Cana en relación con una treintena de kilos de cocaína. Y es que la cárcel donde permanece recluido fue escenario de un motín que se saldó finalmente con ocho personas heridas, entre las que se encuentra un guardia de seguridad.

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se pusieron en contacto con el cónsul general de España en este país caribeño, quien les comunicó que el incidente fue «menor». Asimismo, se reseñó que «ningún español estuvo implicado en el mismo ni resultó herido». Frente a estas informaciones oficiales, el padre del joven de Portonovo insistió en que en el motín registrado en el penal de San Pedro de Macorís había habido fallecimientos: «Hablé con Hugo y dice que hay dos helicópteros controlando la cárcel por arriba y que hay muertos, lo que pasa es que lo tapan todo». Insistió en que los reclusos españoles tienen miedo porque es «una bomba de relojería».

Horas de angustia

En la medianoche del jueves, el joven pontevedrés se puso en contacto con su padre, José Luis Leiro, para, entre lágrimas, avisarlo de que se acababa de producir una revuelta en la cárcel. Para añadir mayor dramatismo, lo avisó de que, entre los heridos, se encontrarían algunos de sus compañeros de celda.

La comunicación entre padre e hijo se cortó de golpe. Desde ese momento, los sucesivos intentos de retomar el contacto fueron infructuosos. La situación llegó a tal extremo que «tuve que llevar a mi padre a urgencias por el disgusto. Es impresionante lo que estamos pasando mis padres y yo», afirma José Luis Leiro. Sus quejas se dirigieron hacia la persona del subdelegado del Gobierno, a quien acusó de no apoyarlo ni recibirlo: «Va a hacer tres meses que el rapaz está detenido y no tengo respuestas del subdelegado del Gobierno».

Tales afirmaciones fueron tachadas de «mentira» por el propio Delfín Fernández. El subdelegado dejó claro que «hubo una primera reunión con las tres familias», pero a partir de ese momento ya no existió ningún otro contacto con el progenitor de Hugo Leiro porque este no habría solicitado entrevista alguna, cosa que sí hicieron los allegados de Mónica Pardal Abad y Lorena Barcala Ares. De hecho, hace escasos días el subdelegado volvió a mantener un encuentro con los familiares de estas dos jóvenes vilagarcianas.

Por otro lado, las fuentes oficiales calificaron de «contraproducentes» algunas de las manifestaciones realizadas por José Luis Leiro. En concreto, se refirieron a las denuncias de que su hijo no estaba bien tratado o que allí todo se mueve por dinero: «Evidentemente ofendían a las autoridades de aquel país y también a las nuestras que representan al Estado español».