Los escarceos sobre la caja cuajaron en un acuerdo, con ausencia del BNG

La Voz

GALICIA

17 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El proceso de reestructuración al que fue sometida la caja de ahorros de Galicia con la aprobación del último decreto del Gobierno para reordenar el sector financiero provocó varios escarceos dialectales entre el presidente de la Xunta y los portavoces de la oposición en la apertura del debate autonómico, pero no impidió que los dos principales partidos, PP y PSdeG, se pusieran de acuerdo ayer sobre la hoja de ruta orientativa para Novacaixagalicia.

El BNG se mantuvo firme en su posición contraria a cualquier intento de bancarización de la caja de ahorros o de cualquier medida que no se plasme en un recurso de inconstitucionalidad contra las reglas del Gobierno. «Só nesa liña se pode encontrar ao Bloque», advirtió su viceportavoz, Ana Pontón.

Ahora bien, populares y socialistas sí transaccionaron una resolución en la que invocan «un trato non discriminatorio» entre las entidades financieras, exigiendo además que en las demandas de recapitalización que se le piden a las cajas se tengan en cuenta las provisiones hechas por Caixanova y Caixa Galicia para fusionarse. Eso sí, el acuerdo no alude en ningún momento a la galleguidad de NCG ni a la preservación de la obra social.

Nueva Lei do Solo

Otro punto de encuentro entre PSOE y PP, del que tampoco participó el Bloque, vino de la mano del compromiso para constituir una comisión parlamentaria, y la correspondiente ponencia, con el fin de elaborar una proposición para una nueva Lei do Solo con vocación de «permanencia no tempo».