Las últimas horas han sido trágicas para las carreteras gallegas. En ocho días han muerto once personas y se han tirado por tierra todas las estadísticas que colocaban a Galicia al comienzo del año entre las comunidades con los mejores datos en lo que se refiere a la siniestralidad vial. Y así era hasta el 3 de febrero, cuando se empezó a torcer todo. El fin de semana fue especialmente trágico con cinco muertes, tres de ellas en la madrugada del domingo.
Y la peor situación se ha dado en la provincia de Pontevedra, donde en solo dos días han perdido la vida seis personas. Tres de las víctimas se produjeron el domingo en As Neves y en Tomiño y las otras tres ocurrieron ayer en el grave accidente de la vía de alta capacidad de O Salnés. La jefa de Tráfico en Pontevedra, María Victoria Gómez Dobarro, mostraba ayer su desolación mientras participaba en una reunión de los jefes provinciales de la DGT con el delegado del Gobierno, Antón Louro. Los últimos accidentes mortales han roto la tendencia positiva que llevaba la provincia pontevedresa, que en enero había alcanzado un dato histórico al no registrar ninguna víctima mortal en las carreteras.
Antes de la reunión de los responsables provinciales de Tráfico en Galicia, el delegado del Gobierno incidió en la necesidad de implicar a la sociedad en la reducción de las cifras de siniestralidad vial en la comunidad. Calificó de esperanzadora la sensibilización alcanzada entre los jóvenes gallegos y recordó que pese a los últimos accidentes mortales, en los que han perdido la vida cinco menores de 25 años, la tendencia que presenta Galicia en cuanto a accidentalidad de jóvenes en las carreteras es positiva. Para sostener ese argumento, el delegado del Gobierno recordó que el año pasado descendió un 34% el número de muertos de entre 25 y 34 años en la red viaria de la comunidad. Pese a ese dato, dijo que «queda moito por andar» y recordó que cada año será más complicado obtener reducción en el número de víctimas en la carretera.
Extremar la prudencia
También incidió en el aspecto de los jóvenes el coordinador de la DGT en Galicia y jefe de Tráfico en A Coruña, Pedro Pastor, quien advirtió que los conductores más jóvenes tienen que extremar las precauciones cuando se ponen al volante. Destacó que es un colectivo que con demasiada frecuencia asume riesgos en la carretera que finalmente pueden terminar en una tragedia.
Pastor incidió en la necesidad de que los jóvenes conductores deben ser más prudentes mientras adquieren, sobre todo en los primeros meses al volante tras obtener el carné de conducir, la suficiente experiencia. Se refería a que deben asumir que conducir con responsabilidad permite evitar situaciones de riesgo elevado. «Es mejor no llegar al derrape», aseguró Pedro Pastor para valorar la importancia de la prevención y la prudencia al volante de los más jóvenes.
En al menos dos de los accidentes mortales que se produjeron en los últimos días en las carreteras de la red viaria gallega los conductores implicados solo llevaban meses con el carné.
Víctimas de la carretera
El mes de febrero ha roto todas las estadísticas de siniestralidad vial. La peor parte se la lleva la provincia de Pontevedra, con cuatro fallecidos, cuando en el mes de enero había alcanzado un dato histórico al no registrar ningún muerto.