La familia del ganadero le envió a prisión la primera carta de apoyo

La Voz

A LAMA

03 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los hermanos y otros familiares directos de José Mouriño quisieron explicar ayer su labor de apoyo al ganadero encarcelado. Dicen que el domingo por la mañana permanecieron varias horas en los alrededores del juzgado esperando para ver si podían hablar con él o, al menos, verlo. Se refugiaron en el interior de un coche, aparcado en las proximidades, dada la intensa lluvia y para evitar la presión mediática en la puerta del juzgado. Explican que a primera hora de la tarde, y como la toma de declaración se prolongaba y se acercaba la hora del funeral se fueron para cumplir con su responsabilidad de enterrar a su sobrina Sonia y a Amador Fernández, al que querían como uno más de la familia.

Los hermanos salían al paso de las declaraciones realizadas por los amigos de Mouriño que estuvieron delante del juzgado ese día y a los que identificaron como miembros de «la sociedad inmobiliaria compostelana que lo llevó a la ruina». Apuntan que esa misma tarde ya pudieron hablar con él por teléfono en A Lama y que les pidió un cepillo de dientes y algunas cosas. Las visitas en el penal son los sábados, por lo que no podrán verlo hasta el día 6, pero ya le han escrito una carta y le enviarán una cada día. «Él sabe que tiene todo nuestro apoyo y que todos estamos ahí». Ayer se ponían en contacto con la letrada de oficio designada para realizarle algunas consultas sobre el caso e iniciaron las gestiones para proporcionar a José Mouriño un abogado.