La investigación implica a 10 policías más en la trama de los burdeles

La Voz LUGO/LA VOZ.

GALICIA

La jueza lucense que dirige el operativo podría arrestar o imputar a más funcionarios

29 oct 2010 . Actualizado a las 02:50 h.

A mayores de los cuatro que fueron detenidos en los últimos días, otra decena más de agentes del Cuerpo Nacional de Policía en Lugo se encuentran relacionados con la trama de los burdeles que es objeto de investigación en el marco de la operación Carioca. Algunos de ellos podrían ser llamados a declarar próximamente, incluso en calidad de imputados. El número de policías nacionales involucrados de algún modo en la operación supera inicialmente la quincena.

Los agentes fueron reconocidos por numerosas mujeres como clientes asiduos de los burdeles propiedad del presunto proxeneta José Manuel García Adán, persona con grandes influencias en los cuerpos de seguridad y en las oficinas de Extranjería, según se va conociendo a medida que avanza la investigación.

El empresario encarcelado tenía unas relaciones excelentes entre un amplio grupo de policías y también de guardias civiles, lo cual le permitiría conocer posibles actuaciones policiales y, además, presumir ante sus allegados y empleados de contactos y de tenerlo todo controlado. Los investigadores no tienen ni la más mínima duda de que Adán dispensaba, por interés, un especial trato de favor a un buen número de funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía que podían tomar copas y tener sexo gratis en sus establecimientos.

Según las identificaciones efectuadas por numerosas testigos, que fueron llamadas a declarar en su día, alrededor de una decena de policías, a mayores de los que fueron detenidos esta semana, eran clientes frecuentes en los establecimientos. Al parecer, no pudo probarse que tuvieran una relación tan estrecha con los jefes y encargados de los establecimientos como alguno de sus compañeros imputados, pero su presencia les daba a estos motivos para sentirse más arropados en caso de que se presentase algún problema. Supuestamente, Adán habría recibido información muy valiosa de algún agente sobre registros que estaban programados en sus clubes.

Esa confianza mutua entre policías y el presunto proxeneta provocó, según algunas fuentes, situaciones muy curiosas. En algún caso los registros realizados en el Queen's en materia de extranjería fueron rutinarios. Incluso parece que existen conversaciones telefónicas entre Adán y algún guardia en las que comentan una de las inspecciones y el jefe del club recuerda que los policías «miraron para otro lado». Es más, en alguna de las visitas policiales ni tan siquiera llegaron a pedir la documentación a las mujeres para saber si tenían papeles.