Las lesiones de Kreimer Ceballos estaban en buena medida localizadas en su espalda. Su aspecto, según personas que pudieron verlo, era mucho mejor que el de su compañero, con importantes quemaduras visibles en el cuerpo y en la cara.
Atendido en un primer momento en el recinto de la pirotecnia, la llegada de un segundo helicóptero facilitó su traslado a Povisa. Aunque en un primer momento se aproximó la aeronave a las instalaciones de la empresa, que sobrevoló cuando aún los bomberos estaban en su interior, tomó tierra sobre la una y media de la tarde a pocos metros de la otra aeronave.
Kreimer Ceballos, según el escueto parte médico difundido por este hospital vigués, «ha sido intervenido durante unas dos horas y permanece ingresado en la uci en estado muy grave, con quemaduras de distinta consideración en varias partes del cuerpo». El herido se encuentra, según las primeras estimaciones, estable.