«Sería deseable que, sobre todo en América del Sur, algunas sociedades se fusionaran»
GALICIA
Santiago Camba interrumpe unas minivacaciones («tres días, que no tenemos tiempo para más») para bajarle dos tonos al fenómeno: «Los centros gallegos no van a desaparecer».
-¿Están en decadencia los centros gallegos?
-En lo que tiene que ver con el número de socios, es evidente que se han perdido muchos en los últimos años. Pero yo no diría que están desapareciendo centros en Europa. Tal vez alguno en Latinoamérica. Hay que pensar que muchos de los que emigraron a Europa en los sesenta y en los setenta siguieron conservando sus propiedades, regresaban dos o tres veces al año y, al jubilarse, retornaron definitivamente.
-Hace poco cerró una sociedad en Róterdam...
-Y otra en Zúrich. De todos modos, el fenómeno es más acusado en otras sociedades españolas que sí están cerrando. Es cierto que algunas podrían fusionarse. En Europa es raro que se dé ese fenómeno, pero sería deseable que, sobre todo en América del Sur, algunas sociedades se fusionaran. Nosotros ya hemos hecho propuestas, respetando por supuesto la decisión de cada una de ellas. No podemos imponer esa unidad, pese a que las referencias de estas sociedades no sean ya municipales, sino incluso parroquiales.
-¿Es verdad que en La Habana hay 49 sociedades gallegas?
-Sí. Y todas se conservan como sociedad. En Cuba hay más gallegos que en Alemania. Piense que hay 250.000 cubanos pendientes de pasaporte. La mayoría de segunda generación.
-¿Cuánto nos gastamos los gallegos en dar ayudas a estas entidades?
-En estos momentos hay programas muy diversos dotados con tres millones de euros. Pero hay otras líneas que no son directas pero que contribuyen igualmente a dar servicios a los gallegos que viven fuera de Galicia. En total, unos diez millones de euros; una parte importante en ayudas asistenciales.
-¿Qué parte de esa cantidad viaja a América?
-Más de la mitad, desde luego. Hay que pensar que los residentes en Europa tienen la mayor parte de sus necesidades básicas cubiertas, porque se las administra el Estado. En América hay graves necesidades. No podemos dejar abandonado a un gallego sin recursos que necesita una intervención quirúrgica o que se queda tirado en la calle sin una pensión.
-Hay expertos que opinan que los centros gallegos acabarán desapareciendo...
-Eso se viene diciendo desde hace más de veinte años, pero los centros gallegos no desaparecerán. Algunos deberán reorientar sus funciones, modernizarse, para asegurar su permanencia. Incorporar a la juventud es la clave: llevar a la segunda y a la tercera generación a los centros gallegos.