Sostiene que el informe «non vinculante» del Consultivo legitima el encaje del decreto en la Lei de Normalización
15 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Si los letrados de la Xunta no contradicen las objeciones que plantea el informe del Consello Consultivo, el Gobierno autónomo renunciará a la consulta a los padres en el nuevo decreto que a partir de septiembre regulará el uso del gallego en las aulas. Feijoo colocó ayer en un significativo segundo plano esa consulta que comprometió en su programa electoral para que los padres decidan el idioma de escolarización de sus hijos, sobre cuya legalidad se pronunciará ahora la Asesoría Xurídica de la Xunta, y optó por interpretar el dictamen del Consultivo como un espaldarazo al encaje del decreto en la Lei de Normalización.
A tres días de la que será la cuarta manifestación convocada contra el nuevo modelo lingüístico, Feijoo resaltó que el órgano consultivo pone de manifiesto en su informe la legalidad del decreto y «mantén intactos» los principios que lo inspiran. Destacó la vigencia de la apuesta por el plurilingüismo, la libertad de los alumnos para escoger si quieren dirigirse al profesor en gallego o en castellano, el equilibrio entre los dos idiomas oficiales y la incorporación progresiva del inglés en las aulas. Núñez Feijoo recalcó que esos «cuatro pilares básicos» han recibido el aval del Consello Consultivo, por lo que resolvió que «non haberá a partir de agora discusión xurídica sobre o decreto. É legal», concluyó. Pero, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consello de la Xunta, el jefe del Ejecutivo no se mostró tan categórico sobre las dudas que plantea ese mismo dictamen sobre la legalidad de la consulta a los padres, un aspecto que ya fue cuestionado por todos los sectores de la comunidad educativa. Feijoo admitió de entrada que «é certo que o informe do Consello Consultivo cuestiona a consulta aos pais», para asegurar a continuación que la Asesoría Xurídica estudiará esa objeción concreta.
Respeto a las instituciones
Serán, por tanto, los letrados de la Xunta los que se pronuncien sobre la legalidad de la consulta. El presidente observó incluso que esa objeción choca con su programa político, pero no la legitimidad del decreto. «Se podemos facer ou non a consulta afecta a un compromiso electoral, pero non á validez xurídica do decreto», reiteró. ¿Estaría dispuesto a sacrificar ese compromiso? El presidente echó balones fuera ante los interrogantes planteados por los periodistas sobre una posible renuncia a la consulta, aunque consideró necesario remarcar que, si hay un impedimento para que los padres se pronuncien, no es de la Xunta. «Toda Galicia debe saber que hai un informe do Consello Consultivo que non ve correcto, dende o punto de vista legal, que se consulte aos pais sobre a elección da lingua dos seus fillos», proclamó Feijoo, que ratificó el respeto a las instituciones. «Estamos nun réxime democrático e, se ao Goberno non lle deixan consultar aos pais, pois o respectaremos».
Ante la insistencia de los periodistas en sus preguntas, el presidente abundó en que «o máis importante é o resto», aunque sugirió con ironía que el debate debe centrarse a partir de ahora en si la consulta a los padres se mantiene o no.