El uso terapéutico, una vía hacia la legalización que está en declive

La Voz

GALICIA

03 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El uso terapéutico de los derivados del cannabis, especialmente de la marihuana, tiene desde hace tiempo ardientes defensores. Muchos suelen utilizarlo como un argumento más para reivindicar la legalización plena de la producción y venta de este tipo de sustancias.

Hace cinco años, cerca de un centenar de farmacias catalanas comenzaron a dispensar cannabis para uso terapéutico, recetado y controlado por el sistema de salud. Eran tratamientos dirigidos a combatir los vómitos que causa la quimioterapia, los efectos de la anorexia en enfermos de sida, la esclerosis múltiple y otros pacientes con dolores crónicos sin causa determinada. En todos los casos, los derivados del cannabis se prescribían cuando no funcionaban las medicinas tradicionales.

Con posterioridad, la Generalitat puso en marcha un plan piloto para administrar extracto de cannabis de uso terapéutico a ese mismo tipo de enfermos en seis hospitales públicos. El objetivo de este plan era que sirviera de base para una futura normativa que legalizara el uso del cannabis con fines curativos. De momento no existe. Los defensores de su uso terapéutico defendían, y muchos siguen defendiendo, su utilidad por sus valores analgésicos y antiinflamatorios, al ser el cannabis un vasodilatador que mejora la circulación sanguínea y favorece la relajación muscular.

Efectos secundarios

Quienes se oponen al uso de estos derivados, tanto con fines terapéuticos como lúdico-recreativos, destacan los efectos secundarios del consumo de la marihuana: problemas de memoria y aprendizaje, trastornos de ansiedad y de depresión, problemas pulmonares y determinados tipos de cáncer, entre otros. También alertan sobre la dependencia que genera su uso habitual y la irritabilidad, falta de apetito, agresividad e insomnio que se siente cuando no se consume.

Las fuentes médicas consultadas apuntan a que los beneficios terapéuticos potenciales de ese tipo de sustancias hoy ya se pueden conseguir con otro tipo de fármacos de última generación, que pueden ser administrados en dosis más precisas y que no existían cuando se empezaron a conocer las ventajas de sustancias como la marihuana.