«No hago un proyecto para ser candidato, sino para que el presidente de la Xunta sea socialista»

GALICIA

El dirigente del PSdeG cumple un año llevando las riendas de un partido que cree que ha dejado de actuar «como el ejército de Pancho Villa» y que puede encarar con optimismo las comicios del 2011

25 abr 2010 . Actualizado a las 12:12 h.

Comentan en la cúpula de su partido que Pachi Vázquez (O Carballiño, 1955) es el secretario general del PSdeG-PSOE porque, básicamente, es quien más ganas tenía de serlo. Ese tirar palante , ese afán propio del boxeador correoso que está siempre expuesto a recibir un golpe, es también un rasgo definitorio del dirigente político que, hace un año, tomó el relevo de Touriño con el propósito de que los socialistas gallegos dejaran de actuar como el ejército de Pancho Villa.

-¿Ya consiguieron no actuar como el ejército villista?

-Esas son comparaciones que se pueden hacer con mayor o menor fortuna, pero de lo que intentaba hablar es de un ejército aguerrido, muy voluntarioso, pero sin método. Y creo que ahora estamos en el camino del método y tenemos una organización más fortalecida.

-¿Cómo resumiría su primer año de liderazgo?

-Multiplicamos por cuatro la presencia en el territorio con la estructura provincial; también la eficacia, con la escuela de formación que ayuda a nuestros representantes a mejorar su capacidad de gestión y comunicación. Y ahora vamos a abordar el debate de las ideas, con la conferencia política. En resumen, hemos mejorado la coordinación y la participación.

-Y el déficit, ¿donde está?

-El principal déficit es que venimos de un revés electoral muy duro, que nos llevó a perder la Xunta y a limitar nuestra capacidad. Pero aun así, es gratificante ver que la gente no se dejó llevar por el desánimo.

-Hace un año acuñó aquello de «una persona, un cargo», ¿pero no cree que se cumple de forma desigual?

-Se cumple, se cumple. Los cinco diputados autonómicos que acumulan cargos tienen ya el compromiso adquirido de dejar uno, y es algo que tengo que agradecerles porque soy consciente de su sacrificio.

-En las Cortes se incumple, hay personas que son concejales y senadores...

-Es que eso se hará en la segunda fase, en las siguientes elecciones generales. Lo que está claro es que en el PSOE tenemos mucha reserva, mucha gente que quiere jugar, y hay que darles espacio para que jueguen.

­-¿En qué basa su optimismo ante las municipales?

-En tres fuentes de información. En una encuesta global como la de La Voz, que nos es muy favorable; en nuestros propios estudios y en sondeos locales que hacen otros medios. Aquí no inventamos nada, el optimismo está fundamentado en fuentes científicas y demoscópicas.

-Pero en su partido no hay tanto optimismo sobre el control de las dos diputaciones.

-Siempre hay dirigentes optimistas y pesimistas, pero una cosa es obvia, y es que tenemos mucha holgura. Nada apunta a que vayamos a perder diputados provinciales, sino que podemos ganarlos, y si puede haber un riesgo, es de perder un diputado, y eso no cambiaría nada.

-¿Cree que se mantendrá el mapa actual, con dos y dos?

-Estoy convencido de que el riesgo de cambio es en Pontevedra y en Ourense. En Pontevedra, porque estamos a pocos votos de la mayoría y en Ourense, porque el PP está fracturado. Mi quiniela es que no se van a mover las diputaciones socialistas, pero ojo con las del PP.

-¿Encara las municipales como una reválida personal?

­-Hay quien lo dice y lo acepto, pero con una condición, que sean una reválida para mí y también para Feijoo, porque aquí vamos a examinarnos todos, yo como responsable de mi partido, pero Feijoo del suyo.

-¿Puede el resultado llegar a condicionar su futuro?

-Bueno, cada elección siempre condiciona tu futuro, el mío y el de todos. Otra cosa es que ese condicionante sea excluyente.

-¿Qué quiere decir?

-Mire, es que este partido no funciona así. Aquí hay cientos de candidatos en los concellos, cargos orgánicos que no los decide el secretario general, sino la estructura del partido, y que van a ser valorados en las elecciones. Pero en todo caso, es cierto, yo también tendré una altísima responsabilidad en el resultado electoral.

-¿Por qué le da tantas vueltas y no dice que será el candidato del PSdeG en el 2013?

-No le doy vueltas, digo que, si me veo con fuerzas e ilusión, creo que puedo dar el paso de presentarme si el partido me acepta. Yo no hago un proyecto para ser candidato, sino para que el próximo presidente de la Xunta sea socialista.

-¿Cómo convive el PSdeG con ese triple liderazgo de José Banco, Antón Louro y usted?

-De una manera muy parecida a como convive Feijoo con Rajoy, u Óscar López, nuestro secretario en Castilla y León, con Zapatero. Pepe es un referente en la política nacional y, además, gallego. Pero no hay competitividad, porque cada cual tiene sus papeles.

-¿Y Louro?

-Antón es un gran colaborador, hace una magnífica labor como delegado del Gobierno y, aparte, está en todas las estrategias orgánicas. Pero, insisto, entre nosotros no hay ninguna colisión, sino complementación.

-¿Tiene la sensación de estar al frente del PSdeG calentándole la silla a alguien?

-Eso es un tópico, algo que se presta para el morbillo y que ya decían cuando fui candidato en O Carballiño o secretario del partido en Ourense, pero esas cosas a mí me afectan poco. Lo que siento es que estoy a tope y nadie puede pedir más respaldo que el que yo tengo.

-¿Cómo concibe las relaciones con el BNG?

-Somos dos partidos de izquierda y en ese espectro la relación es más racional para llegar a acuerdos. El toque de atención que nos dio el electorado al sacarnos de la Xunta sosegó nuestra relación en los municipios.