Muchos opositores confían en que, aunque no consigan el aprobado, su nota les permita entrar en una lista sometida a contratos temporales o sustituciones. Nacho, de 31 años, es uno de ellos. Asegura estar preparando «a muerte» las oposiciones convocadas por el Concello de A Coruña. Será su tercer intento. El resultado de los dos anteriores no le dio la plaza pero le ha permitido ser contratado ya en dos ocasiones por el Ayuntamiento y conocer de primera mano el sabor del premio al que concurre. Él, que ha pasado por otras actividades laborales que van desde teleoperador a la hostelería, lo tiene clarísimo: «Trabajar en el Ayuntamiento es fantástico. Un día durillo en el Concello sería como un día normal en cualquier otro empleo de los que he tenido».