El modelo que logra los mejores registros en capacidad de reciclaje

La Voz

GALICIA

28 mar 2010 . Actualizado a las 03:00 h.

«Las plantas pequeñas son problemas pequeños». La sentencia parte del director técnico del complejo de Lousame, que atiende a nueve municipios del área de Barbanza con una población de 85.000 personas. Aunque con problemas, en absoluto son comparables con los de Sogama y Nostián. Primero, porque su menor amplitud y un contacto más directo con los usuarios finales le permite un mejor aprovechamiento de los residuos tratados para su posterior reciclaje y compostaje. Su porcentaje de rechazo se sitúa en un más que óptimo 32%, cuando la de Sogama, según datos oficiales de la Xunta, alcanza el 40% y la de Nostián el 70%. Tampoco tiene, entonces, mayores inconvenientes con la capacidad de su depósito. La zona de vertedero de rechazos, con una capacidad de 318.729 metros cúbicos, está estructurada en siete vasos que se abren y se sellan consecutivamente según las necesidades. De momento solo ha ocupado el 25% del espacio.

Por la planta pasaron en el último año unas 34.000 toneladas de residuos, de los que 10.000 se han recuperado para reciclaje, mientras que el tratamiento de la materia orgánica ha permitido generar 666 toneladas de compost. ¿Cuál es entonces su problema? Su capacidad de tratamiento de residuos está al límite. En principio, necesitaría una planta independiente para procesar mejor la materia orgánica que se introduce de forma inadecuada en los contenedores de materia inorgánica.

El plan de residuos que dejó el bipartito, y que nunca fue aprobado, preveía la ampliación del complejo. Y la nueva Xunta también valora su trabajo. «Funciona razonablemente bien, es un modelo a tener en cuenta. Y así se hará», confirman desde Medio Ambiente.