Los socialistas y el BNG exigen la retirada del borrador de la norma tras el «éxito» de la movilización del jueves
23 ene 2010 . Actualizado a las 12:16 h.El día después de la movilización convocada en la enseñanza contra las bases del decreto lingüístico del Gobierno de Feijoo fue una jornada de trinchera política, en la que el pulso político abierto en torno al documento de la Xunta dejó entrever la opción de alcanzar puntos de encuentro sobre la base de un equilibrio entre gallego y castellano al 50%. El líder del PSdeG, Pachi Vázquez, defendió ayer abiertamente que los socialistas están por el consenso fraguado sobre esa equiparación de las dos lenguas, una vía que está prevista en las bases del decreto y que Feijoo ha situado en primer plano. Pese a ese punto de encuentro, la posibilidad de acuerdo en período preelectoral es remota. Vázquez espera que Feijoo dé «marcha atrás», pero el presidente se muestra reticente a que las matizaciones de su discurso puedan interpretarse como rectificaciones.
El secretario general de los socialistas gallegos manifestó que después del seguimiento que tuvo la manifestación y el paro convocados el jueves, que cifró en el 70%, el presidente de la Xunta tiene que «abandonar o campeonismo» y comportarse como un «humilde e de país». «Feijoo sabe que ten que dar marcha atrás», subrayó Vázquez, que apuntó que si bien el decreto del bipartito «non era perfecto», tampoco «xenerou ningunha folga» ni tuvo una contestación social tan amplia, aunque «había unha parte que quería só castelán». «Feijoo ten que entender que co idioma non se xoga», recalcó.
Vázquez endureció el tono para reprochar al jefe del Ejecutivo sus referencias a que hay muchos socialistas que comparten el modelo lingüístico del PP. Después de llamar «mentiroso» a Feijoo, el líder del PSdeG sacó a colación unas declaraciones en las que el vicepresidente del Parlamento, Manuel Baltar, se desmarcó del decreto. «Dixo que é un insulto a Galicia», indicó Vázquez, que arguyó que el eco de la manifestación del jueves no puede quedar empañado por la quema de una bandera de España. «Nunha concentración de 40.000 persoas, estatisticamente sempre hai dous imbéciles», opinó al respecto.
Por su parte, Feijoo, que calificó ese hecho de «excepción», insistió desde Madrid en la defensa del bilingüismo. «Galicia es una tierra que tiene dos lenguas, que ama profundamente el gallego, pero que también tiene libertad para poder utilizar cualquiera de las dos y que, sobre todo, tiene la ambición de conocer una tercera lengua», manifestó. En declaraciones a los periodistas durante la presentación de la programación del Xacobeo en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), Feijoo significó que «hay que garantizar el equilibrio» entre el gallego y el castellano en las aulas. El presidente volvió a achacar al PSOE un seguimiento de la política lingüística del BNG.
Las dos fuerzas de la oposición renovaron ayer sus reclamaciones para que la Xunta retire las bases del borrador del decreto. El portavoz nacional del Bloque, Guillerme Vázquez, calificó la jornada de movilización de «éxito total» y preguntó «a que espera Núñez Feijoo para oír o clamor social que hai en defensa do noso idioma».