El regidor fue conducido esposado y escoltado por dos motoristas de la policía ante el asombro de sus simpatizantes
29 oct 2009 . Actualizado a las 13:43 h.Esposado, acompañado de dos policías y custodiado por dos motoristas que incluso pararon el tráfico. Con este espectacular despliegue fue conducido ayer a los juzgados lucenses el alcalde de Castro de Rei, Juan José Díaz Valiño, para prestar declaración. El regidor, confinado desde el pasado lunes en los calabozos de la comisaría de Lugo, fue puesto en libertad tras haber pasado cinco horas en las dependencias judiciales.
El fuerte dispositivo de seguridad aplicado al regidor causó un profundo malestar entre sus seguidores y allegados. Algunos de ellos no dudaron en decir que de esa manera solo se llevaba al juzgado a terroristas. Los dos policías motoristas que custodiaban el vehículo en el que iba el socialista Díaz Valiño llegaron a parar el tráfico para facilitar el acceso del zeta policial a la sede del juzgado. La entrada en las dependencias judiciales se produjo en torno a las diez de la mañana.
Aunque el regidor de Castro de Rei permaneció allí cinco horas, no todas fueron de declaración ante la jueza que se ocupa del caso. Pasadas las tres de la tarde quedó definitivamente en libertad sin ningún tipo de fianza. La jueza considera que no hay riesgo de evasión. Al alcalde le imputan los delitos de tráfico de influencias y prevaricación por cuestiones relacionadas con la tramitación de obras del Plan E y otros proyectos.
Unos cincuenta simpatizantes, entre amigos, vecinos y algún familiar, lo aguardaron en los pasillos del edificio judicial. Pocos instantes antes de conocerse que iba a salir a la calle -a lo largo de la mañana muchos temían que pudiera acabar en prisión, teniendo en cuenta la forma en que fue llevado al juzgado- se produjo un espectacular silencio que quedó roto con los primeros abrazos que el regidor dio a los que estaban más próximos a la puerta.
Lágrimas y abrazos
El alcalde de Castro se emocionó al salir y no pudo evitar las lágrimas. También algunos de los que aguardaban lloraron emocionados por la puesta en libertad del político socialista, después de más de 48 horas de detención. Juan José Díaz Valiño no hizo ningún comentario a los presentes. Solo les dio las gracias a todos.
A la puerta de la sede de los juzgados esperaban numerosos periodistas, a los cuales les fue prohibida la entrada al edificio. El regidor se dirigió a todos ellos y les dijo que todo había quedado aclarado, que no realizaría ningún tipo de declaración y que en los próximos días ofrecería una rueda de prensa para dar su versión sobre el arresto y la investigación de que es objeto su equipo.
A diferencia de lo que había sucedido el día anterior, a las dependencias judiciales acudieron cargos socialistas. Ayer estuvo presente el senador socialista y hasta hace pocos días secretario provincial del partido, Luis Ángel Lago Lage, que no quiso hacer valoraciones. También comparecieron Luis Rodríguez Edrosa, secretario de organización provincial del PSdeG y ex delegado de Presidencia; y Eduardo Vidal, ex delegado de Medio Ambiente en Lugo. Ayer también se sumaron al grupo de apoyo familiares de la edila Ana Canto, que también fue detenida y que quedó en libertad en la mañana del pasado martes.
Tras la toma de declaraciones de ayer, la jueza tiene previsto continuar en la jornada de hoy con las investigaciones. Los policías especializados en cuestiones económicas revisarán parte de la documentación que se trajeron de las dependencias municipales. Todo apunta a que en las próximas horas podrían producirse más arrestos e incluso nuevos registros.