El Concello de Santiago invitó a una licitación solo a firmas de una familia

M. Cheda

GALICIA

Una empresa se hizo con la obra casi por su presupuesto máximo gracias a que las otras dos no lo rebajaron nada

07 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En el marco de la investigación judicial sobre una supuesta prevaricación con contratos del Concello de Santiago, el instructor de la causa, Javier Míguez Poza, y policías expertos en delincuencia económica analizarán, según fuentes no oficiales, decenas de adjudicaciones, entre ellas, una del verano del 2004: la reparación de la cubierta del polideportivo Monte dos Postes. No en vano, el departamento municipal de Obras decidió despachar aquel expediente recurriendo a la vía negociada sin publicidad e invitando a presentar ofertas solo a tres empresas formalmente distintas, pero en realidad controladas por una misma familia, de acuerdo con documentos recabados del Registro Mercantil de Pontevedra.

La concejalía al cargo del socialista Bernardino Rama instó a las compañías Decosalnes, Peyana y Montebalsa a que se disputasen la ejecución de la reforma del pabellón a cambio de, a lo sumo, 59.613,53 euros. Las dos primeras aspirantes formularon propuestas económicas idénticas y equivalentes al presupuesto máximo de licitación, de modo que la tercera firma, rebajando solo un 1% la suma tope consignada, logró que su proposición fuese declarada la «máis ventaxosa» de cuantas había recibido el Ayuntamiento, como consta en un acta fechada a 21 de junio del 2004 que se reproduce en esta página. O sea, triunfó en el concurso sin gran esfuerzo, pero con holgura.

¿Quién compitió por aquel premio? Lo hicieron sociedades limitadas domiciliadas en Vilagarcía de Arousa y con ámbitos de actuación en los mundos de la construcción y la promoción inmobiliaria. Una de ellas, la a la postre vencedora, figura como activada el 30 de agosto de 1995 y dispone de un capital social de 24.040 euros, mientras que la creación de las restantes (6.000 y 3.020 euros, respectivamente) data de la primavera del 2002, de entre el 25 de marzo y el 3 de mayo de aquel ejercicio.

Los administradores, sus hijos

Como propietarios de la ganadora, Montebalsa S.?L., constan oficialmente los matrimonios conformados por J.?M.?B.?R. con A.?M.?A.?E. y R.?M.?M. con M.?L.?R.?P. Un hijo de la segunda de esas parejas cuyo nombre corresponde a las iniciales de P.?M.?R. ocupa de siempre, según documentación registral, la administración única de Peyana. Asimismo, cogobierna mancomunadamente Decosalnes junto con J.?M.?B.?A., vástago de la otra unión antes citada. Además, los padres de ambos directivos gozan de la consideración de apoderados dentro de esa última sociedad.

En su auto del 3 de agosto del 2009, el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Santiago, que es el encargado de dirigir todas estas pesquisas, no menciona explícitamente a firma alguna, si bien se marca como objetivo determinar si existe o no en el seno del Concello «toda una [supuesta] trama de favorecimiento a unas empresas, pudiendo ser los hechos constitutivos de varios delitos, entre otros, de falsedad, prevaricación, estafa y tráfico de influencias». Responde dicha intención al objeto de una denuncia que el concejal del Partido Popular (oposición) Ángel Espadas había interpuesto el 18 de junio tras detectar «adjudicaciones repletas de irregularidades» en el archivo de la sección de Obras.

Al contrario que el magistrado Míguez Poza, el edil del PP sí cita en su escrito a las tres compañías referidas e incluso alude a «importantes vínculos de unión entre las mismas», aunque no revela ninguno. Simplemente, se limita a apuntar: «No deja de ser sorprendente que las invitaciones [a concursos] cursadas por fax [desde la casa consistorial compostelana] pudiesen haber sido transmitidas al mismo número». «Más de 30 obras licitadas por el Concello desde el 2003 -abunda en otro pasaje del texto- han sido adjudicadas a la mercantil Montebalsa». Y apostilla: «Se requeriría un exhaustivo estudio de todas, por la existencia de tratos de favor y sobrevaloraciones».