Los tres teléfonos de Gloria Lago no pararon de sonar durante el día de ayer después de las amenazas sufridas en la víspera y condenadas desde diferentes ámbitos.
-Ha tenido un día muy ajetreado. ¿Cómo se siente?
-Di clases en el instituto hasta las dos y media de la tarde y luego no ha parado de sonar el teléfono. He sido un daño colateral de las elecciones.
-¿La ha llamado el presidente de la Xunta?
-Me ha llamado por la mañana y se lo he agradecido mucho. Aproveché para pedirle que se interese por nuestra seguridad y por una llamada que ha recibido José Manuel [el vicepresidente de Galicia Bilingüe] sé que se lo ha tomado en serio.
-¿La han llamado de otros partidos?
-Me han llamado del partido socialista y se lo he agradecido muchísimo.
-¿Quién la ha llamado del PSOE?
-Cerviño, que me ha transmitido su apoyo personal, el de Pachi Vázquez y el de todo el partido socialista.
-¿Y del Bloque?
-No me han llamado, se ve que están más interesados en el debate de la lengua.
-¿Sabe que el BNG ha condenado al ataque que ha sufrido usted?
-No lo sabía. Pues me alegro mucho y espero que no se repitan situaciones como en el pasado.
-¿Cómo va el asunto de la petición del alejamiento respecto a la persona que la atacó?
-Ayer me ratifiqué en la demanda.
-¿Le van a poner escolta?
-No lo sé, y aunque lo supiera no lo podría decir.
-¿Pero es un poco duro vivir con escolta?
-Peor es vivir así que con escolta. Y todo por defender unas ideas iguales a las rigen en otros países democráticos.
-Han dicho que detrás de ustedes está el PP.
-Detrás de nosotros no hay nadie. Estamos personas de diferentes ideologías. Nosotros empezamos en julio del año 2007 y en diciembre sacamos un autobús que alquilamos para hacer campaña. Y entonces ya empezaron a decir que si nos financiaba Iberdrola y otras mentiras que me hacen mucha gracia. Nos han difamado continuamente.
-¿Por qué cree que hay tanta crispación últimamente?
-Por dinero. Al principio yo pensaba que era una cuestión romántica. Pero he llegado a la conclusión de que hay mucha gente que vive de la lengua.