La historia de Carmen Rodríguez Fernández es la de muchos gallegos que cogieron el camino de la emigración para ganarse la vida. Ella escogió Lanzarote, hace ya 16 años. Sus hermanos Sara y Santos optaron por quedarse en su Petín de Valdeorras natal.
Demasiados kilómetros los separan, y la vida no da para viajes, así que su contacto en todo este tiempo se ha reducido al teléfono. Hasta este martes. Por fin pudieron volver a reunirse los tres después de tanto tiempo, y, para que quedase constancia de tan importante momento, lo hicieron delante de las cámaras, en el programa de Antena 3 El diario (el antes conocido como Diario de Patricia). En Petín nadie se perdió la emisión, conocedores de que uno de sus vecinos acudía a la tele a recibir una sorpresa. ¡Y vaya si la recibió!
Todo empezó el pasado jueves cuando una llamada de teléfono rompió la tranquila tarde de pesca que Santos disfrutaba con unos amigos. «Pensei que era un cachondeo, e colgueille o teléfono á rapaza que chamaba tres ou catro veces», cuenta. «Pero insistiu, e ao dicirme os apelidos e o DNI xa me pareceu que ía en serio», recuerda. Fue entonces cuando le comunicaron que había alguien que quería darle una sorpresa en televisión. «Pensei que eran os militares, porque aos catorce anos de acabar a mili veu toda a bandeira aquí a verme», recuerda. La otra opción era que fuese alguien de la familia, «pero Sara [que fue hasta el plató por separado, ya que ella era la artífice de la sorpresa] díxome que non sabía nada, así que xa o descartei».
El lunes puso rumbo a Madrid, acompañado de su mujer. Estaba previsto que aquella misma tarde saliese en el programa, pero las entradas anteriores se fueron prolongando, «así que nos dixeron que tiñamos que esperar», dice. Seguía sin saber cuál era la sorpresa, «pero ao ver que o programa ía de irmáns xa mo fun imaxinando», confiesa. Y así fue, los tres se reencontraron en el plató, en medio de una gran emoción, «porque eu estivera con Carmen hai cinco anos, pero a Sara non a vira desde hai 16».