El personal de limpieza de Vigo amenaza con tensar la huelga, que acumula 700 toneladas de basura

Á.?Paniagua

GALICIA

29 abr 2009 . Actualizado a las 11:12 h.

La huelga de la recogida de basura de Vigo no se para. Hoy la ciudad amanecerá con más de 700 toneladas de desperdicios en la calle. Muchos contenedores ya han empezado a desbordarse. Porque ya van dos noches en que los operarios no recogen la basura. Y un aviso: «Cada día vai haber máis mobilizacións, isto vai ser cada vez máis duro», en palabras del presidente del comité de empresa, Rufino Santalices, que también pide perdón a los ciudadanos por las molestias.

Los trabajadores y la compañía no lograron llegar ayer a un acuerdo. La firma FCC, concesionaria del servicio de limpieza municipal, los convocó a primera hora de la mañana para negociar. Pero los representantes sindicales acabaron tildando el encuentro de paripé. El Concello de Vigo había pedido el día antes a los trabajadores y a la empresa que se sentaran a dialogar. Según los empleados, los dirigentes de FCC dejaron claro en todo momento que solo intentaban llegar a un acuerdo porque se lo pidió el Ayuntamiento. «Pero non nos dixeron nada novo, ofrecéronnos o mesmo», reprochan los sindicatos.

El conflicto tiene su origen en la renovación del convenio colectivo. Los trabajadores piden que la empresa les suba el sueldo un 6,1% y esta les ofrece un aumento revisable que, explican, podría obligar a los operarios a devolver parte de su salario a final de año si el IPC es negativo. Cada empleado cobra un sueldo base de mil euros, más los pluses. También piden no tener que trabajar los sábados y que la empresa contrate personal para que cubra los sábados y los domingos. Actualmente hay unos 375 operarios.

A la pestilencia y los desperdicios, ayer se unieron las propias movilizaciones de los trabajadores. Se pasaron el día recorriendo la ciudad. Estuvieron concentrados ante la sede de la empresa en diferentes momentos. También acudieron al Concello de Vigo, donde les vetaron el acceso para que no entrasen en el edificio. El día anterior sí habían accedido al Ayuntamiento, donde permanecieron más de una hora gritando. Ayer se quedaron a las puertas, pero no dejaron de protestar y de tirar basura en la propia entrada del inmueble de la plaza de O Rei.

Y cien calles en obras

La huelga llega en uno de los momentos más difíciles para la ciudad. Unas cien calles están en obras de reurbanización, las llamadas humanizaciones, con lo cual Vigo está completamente levantada. Esas actuaciones también generan sus propios residuos. Además, el domingo parte de la ciudad la legendaria regata Cutty Sark, rebautizada como Desafío Atlántico. Se espera que la prueba mundial capte mucho turismo y que, si la huelga continúa, dañe la imagen de la ciudad.