Francisco Antonio Lorenzo de la Torre, de 37 años, y su sobrino José Luis Lorenzo Abate, de 30 años de edad, fueron secuestrados cuando llegaban a una fábrica de su propiedad en el estado de Táchira.
07 abr 2009 . Actualizado a las 10:25 h.La policía venezolana consiguió liberar ayer a los dos empresarios de origen gallego que permanecían secuestrados desde hace un mes. Francisco Antonio Lorenzo de la Torre, de 37 años, y su sobrino José Luis Lorenzo Abate, de 30, se encuentran sanos y salvos, según informó el ministro venezolano de Interior, Tarek El Aissami.
El ministro explicó que en la operación de rescate de los dos empresarios murió uno de los presuntos miembros del grupo de secuestradores. El dispositivo policial se desarrolló en el sector denominado El Tapón, en el municipio Libertad, en el estado de Táchira, a unos 840 kilómetros al suroeste de Caracas, ya muy cerca de la frontera con Colombia.
Precisamente en ese mismo estado fueron raptados tío y sobrino el pasado 6 de marzo, cuando llegaban al polígono industrial de Paramillos, en la localidad de San Cristóbal, que es la capital del estado de Táchira. Allí, los dos empresarios tienen una fábrica de plásticos, y a ella se dirigían cuando fueron interceptados por los secuestradores, que algunas fuentes relacionaron con la guerrilla colombiana. Hace solo unos días, los raptores se pusieron en contacto por primera vez con la familia.
El ministro dijo que las investigaciones siguen abiertas ya que fueron detenidas dos personas, una de nacionalidad colombiana y otra venezolana, que están siendo interrogadas. Añadió que el secuestrador abatido durante el rescate murió al enfrentarse armado a los agentes de la Guardia Nacional que entraron en el lugar en donde estaban escondidos los dos hombres.
Francisco Antonio y José Luis son hijo y nieto de José Andrés Lorenzo Maceiro, un vecino de Boborás que en los años cincuenta emigró a América. En Venezuela tiene varias empresas.
En la localidad ourensana de Pazos de Arenteiro residen varios familiares de los dos empresarios ahora liberados, que durante todo este tiempo siguieron las noticias sobre el secuestro con gran inquietud.