El Gaiás cumple ocho años en obras con dos quintas partes aún sin hacer

M. Cheda

GALICIA

08 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Consumidos ocho años desde la colocación de la primera piedra en el Gaiás -se cumplirán este viernes-, cinco de los seis inmuebles proyectados sobre aquel monte a las afueras de Santiago deberían estar hoy finalizados, en virtud de sendos contratos vinculantes suscritos por la Xunta con el capital privado entre los veranos del 2002 y del 2005. En cambio, solo uno se encuentra acabado; de hecho, restan por levantar dos quintas partes del complejo, exactamente, un 38% en cuya construcción trabajan a diario de 240 a 300 operarios. El bipartito no solo ha incumplido el calendario legado de la era Fraga, sino el suyo, pues en octubre del 2006 había anunciado para el 2008 la primera de las inauguraciones, a la cual seguirían, garantizó, tres más durante el ejercicio posterior.

Ahora, de acuerdo con información facilitada a La Voz esta semana, ya admite que pospondrá dos aperturas hasta el ocaso del 2009, retrasará al 2010 otras tantas y dejará el par restante para el 2012. Irá activando, respectivamente, el binomio Biblioteca-Arquivo Nacional de Galicia, ejecutado al 99% en estos momentos, el tándem Museo da Historia-Centro de Investigación do Patrimonio (79%) y el conjunto conformado por el Centro de Arte Internacional y el Escenario Obradoiro (8%).

Al decidir que apadrinaría la faraónica y vacua herencia de los populares, el Ejecutivo de Emilio Pérez Touriño (PSOE) prometió gestionarla con transparencia, insuflarle sentido, dotarla de un modelo de financiación y contener la galopante úlcera que estaba provocando a las arcas autonómicas. Relevado Jesús Pérez Varela y situada Ánxela Bugallo (BNG) al frente del timón, han tenido que transcurrir 42 meses para ver cómo esos propósitos no se tornaban en realidad, siquiera parcialmente y no sin antes haber guiado la nave por rumbos erráticos.

Después de ocultar datos incluso al Parlamento, la consellería de la nacionalista empieza a difundirlos; con demora, acaba de aprobar definitivamente planes directores para todos los inmuebles; sobre la bocina, estas Navidades logró descargar lastre en una fundación de capital minoritariamente público; y, por último, lleva desde noviembre del 2007 sin corregir al alza de nuevo el cálculo de lo que, equipamiento incluido, costará al erario la Ciudad de la Cultura: 475,9 millones, frente a los 108,2 presupuestados en 1999.