Feijoo proclama que el PP ofrece estabilidad ante la crisis frente a la reedición del bipartito
GALICIA
Los rigores de la crisis y su impacto sobre el empleo y la economía doméstica centran las preocupaciones de los gallegos. También de los políticos, que saben que sus opciones de gobernar tras las autonómicas del 1 de marzo se juegan en buena medida en la solvencia de los proyectos que ofrezcan al electorado. En el PP confían en amortizar la recesión como factor de desgaste de un bipartito que caricaturizan como dividido, despilfarrador e incapaz de dar a Galicia la estabilidad política necesaria para afrontar la crisis. Con estas premisas, Alberto Núñez Feijoo propugnó ayer que solo desde la unidad del PP frente a la reedición de la alianza PSOE-BNG será posible enderezar el rumbo y recuperar la confianza de los consumidores.
El candidato popular desgranó las líneas maestras de su programa económico, que pivota sobre tres ideas centrales: más austeridad en el gasto público, menos impuestos y un impulso de la actividad productiva a través de la pequeña y mediana empresa. Ante un auditorio conformado por empresarios y candidatos y cargos del partido, Feijoo adelantó que, en caso de gobernar, el empleo será una «obsesión» de su Gabinete. Arropado por su equipo económico, con Luis Carrera, Pedro Arias y Pedro Puy como referentes, y por el ex ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el líder del PPdeG abundó en su propuesta de suprimir órganos que considera duplicados en el actual organigrama de la Xunta. En este caso, dentro de las políticas para mejorar la competitividad de la economía, prometió integrar en un único organismo los instrumentos de financiación de la Administración, como el Igape, XesGalicia, Inesga o Sodiga.
Montoro y la clave de Génova
Feijoo renovó su apuesta por pedir la transferencia a Galicia de la AP-9, que cree sustentada por el Estatuto y que ya planteó hace dos años. Defendió también la necesidad de reformar la Lei de Caixas. El PP plantea una redefinición de sus órganos de gobierno y considera que las decisiones sobre posibles fusiones de las cajas «deben estar condicionadas, ante todo, por criterios técnicos e profesionais».
Feijoo esbozó su idea de crear una segunda celulosa en Galicia, además de sacar a Ence de la ría de Pontevedra, y abogó por supeditar la mayor financiación de las universidades a un compromiso por investigar más.
El ex ministro Montoro, más allá de los piropos al candidato y los palos a Zapatero, se recreó en la clave con que la Génova divisa los comicios, la misma que Rajoy ya enarboló en el acto de aclamación de Feijoo, cuando situó el 1-M como punto de partida para la reconquista de la Moncloa. Montoro porfió: «La victoria de Feijoo va a ser la llave del cambio en España».