Aparece ahogado tras agredir a su yerno en una cena en A Coruña

F. Espiñeira / L. López

A CORUÑA CIUDAD

Lo que se presumía una tranquila cena familiar acabó en tragedia. Un hombre de unos cincuenta años de edad, identificado como Agustín Florentino Álvarez Sánchez, apareció ayer muerto en la playa del Orzán a primera hora de la tarde. Su cadáver flotaba sobre el agua de la bahía coruñesa cuando fue descubierto por varios peatones que paseaban por la zona. Uno de ellos avisó a los servicios de emergencia, tras comprobar que un bulto flotante no se correspondía con la figura de alguno de los surfistas que ayer apuraban las últimas olas otoñales en el arenal urbano coruñés.

La propia marea dejó el cadáver sobre la arena poco después de las cuatro de la tarde. Al lugar de los hechos, al pie de la coraza del Orzán, se desplazaron tres coches patrulla del Cuerpo Nacional de Policía, que intentaron reanimar a la víctima y comprobaron la ausencia exterior de indicios de violencia. Decenas de personas contemplaron la operación desde la balaustrada del paseo marítimo.

Tampoco pudieron insuflar vida con un desfibrilador al hombre los miembros de la unidad del Servizo Galego de Saúde que acudieron tras ser alertados por los agentes del 091.

Tras certificar su muerte, al filo de las cinco y media, los operarios de Servisa y el 061 trasladaron el cuerpo del fallecido a las dependencias del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga) en el Hospital A Coruña. Allí se le practicará en las próximas horas la autopsia para conocer exactamente las circunstancias de la muerte.

De momento, el Cuerpo Nacional de Policía da por buena la hipótesis de la muerte por ahogamiento voluntario, aunque tampoco se ha descartado del todo que el hombre sufriera un accidente o fuera agredido.

Las primeras pesquisas de los agentes del 091 revelaron que las últimas horas de vida del hombre pudieron desencadenar el desenlace final. Todo arrancó en la noche del sábado, cuando acudió a una cena familiar a casa de su hija y la pareja sentimental de esta, residentes en la zona de Peruleiro, un barrio próximo al estadio de fútbol de Riazor.

La velada discurría con normalidad cuando, por causas que no han trascendido, los dos varones iniciaron una fuerte discusión que pudieron oír incluso los vecinos.

Episodios depresivos

En un momento del enfrentamiento, Agustín Florentino, con algunos episodios de depresión en su historial médico, sacó un objeto punzante con el que se lanzó sobre su yerno, al que propinó varios puñetazos y ocasionó heridas con el arma que esgrimía. Ninguna de las lesiones fue muy grave, aunque el herido tuvo que recibir atención médica.

El agresor abandonó el domicilio de su hija y desapareció por las calles de la ciudad coruñesa. Su pista se perdió pasada la medianoche al pie de la playa de Riazor, a la altura de la iglesia de las Esclavas hasta que el mar devolvió el cuerpo al arenal al filo de las 16 horas.