Una persona encapuchada y vestida con un mono azul lanzó de madrugada cuatro botellas de pintura al monumento
10 jul 2008 . Actualizado a las 11:49 h.Una persona vestida con mono azul y con la cabeza cubierta lanzó ayer de madrugada cuatro botellas llenas de pintura contra la escultura del Che Guevara instalada en una rotonda del municipio coruñés de Oleiros. La voz de alarma la dio pasada la medianoche un testigo de los hechos que inmediatamente llamó a la policía. En pocos minutos se acercó hasta el lugar una patrulla. Cuando los agentes llegaron, el vándalo ya se había dado a la fuga, pero en la rotonda recogieron los restos de cristal de las botellas rotas, fragmentos que ya se han llevado a analizar para encontrar las huellas que pueda haber dejado el responsable del ataque a la estatua.
Desde el Concello se considera que la elección de los colores usados -rojo y amarillo, igual que la bandera española-, no es casual y el alcalde, Ángel García Seoane, considera que «este acto está vinculado a un sector de la derecha de Oleiros».
Por su parte, Pablo Cobián, portavoz local del PP, aseguró que «esta no ha sido una buena noticia», y quiso dejar claro que condenan «rotundamente actos como este». Cobián también se preguntó para qué sirve la cámara de vigilancia instalada en la rotonda y de la que, asegura, «no nos han mostrado el expediente de autorización del gasto para su instalación».
Desde primera hora y durante todo el día, fueron muchos los curiosos que se pararon ante el monumento para observar los daños sufridos. Entre los que se acercaron estaba Diana González, vecina de Santa Cristina: «Esto era lo más predecible del mundo. Lo que muchos queremos es que traigan una excavadora y tiren la estatua», decía para luego reconocer que «la estatua no es fea del todo».
La mayoría de los curiosos congregados ante el Che aseguraban rechazar actos vandálicos como el de ayer. Y otros, como Antonio, vecino de la zona, reflexionaban: «No es aceptable que se hayan gastado 180.000 euros en esto, pero ahora habrá que gastar todavía más para limpiar los destrozos de un energúmeno».