Touriño dice que «non hai prazo» para la reforma del recuento del voto emigrante, «pero haberá acordo»

Luís Villamor

GALICIA

08 jul 2008 . Actualizado a las 02:12 h.

La reforma legal para reducir a tres días la contabilización del voto emigrante en las próximas elecciones autonómicas se empantana. El secretario general del PSdeG, Emilio Pérez Touriño, dejó ayer sin fecha, como ya había anticipado este diario, la aprobación de la reforma del recuento del voto emigrante, tras admitir ahora alguna dificultad, aunque «non significativa», con el BNG, que pretende abrir el recuento del sufragio de la diáspora el mismo día de los comicios y, excepcionalmente, en el tope de tres jornadas.

«Non hai prazo pero haberá acordo», advirtió no obstante Touriño, tras observar que nunca adoptará medidas que «recorten» el derecho a voto de los residentes en el exterior. «Mentres me vexan aquí sentado, así vai ocorrer», enfatizó.

El problema radica en la interpretación del tope de tres, que los socialistas, y así lo juzga Touriño, creen que ni admite dudas ni es ambiguo, y que los nacionalistas quieren rebajar al máximo, para que las sacas de votos no queden 72 horas en circulación y evitar así riesgos de manipulaciones.

La norma iba a aprobarse en último el Consello de la Xunta pero quedó aplazada. Touriño habló entonces de la necesidad de lograr una redacción que no diera lugar a equívocos, y ayer, pese al barrizal en que entró la iniciativa, puso énfasis en la voluntad del bipartito de reducir los plazos de cómputo.

La previsión inicial era que la norma quedara aprobada en septiembre, por el procedimiento de lectura única, para que pudiera entrar en vigor en las autonómicas. Touriño recordó que la ley electoral gallega actual fue reformada en la época de Fraga -paradójicamente, los socialistas votaron a favor del alargamiento de plazos-, en lo que dio lugar a que el recuento se efectúe el octavo día. Hasta entonces, como en la norma estatal, el cómputo empezaba el tercero.