Con los votos en contra del PP, el Parlamento aprobó la Lei de Saúde de Galicia, en la que se incorporan numerosas novedades en la asistencia sanitaria, como la creación del Vicevaledor del Paciente, el derecho a solicitar una segunda opinión médica (ya en vigor) o la integración de la salud mental y las drogodependencias en el sistema ordinario de salud.
Además, se recogen varias medidas para garantizar el derecho a la intimidad, confidencialidad y acompañamiento de los pacientes, quienes podrán exigir estar acompañados por alguien, que en el caso de los partos será la persona que designe la mujer, y podrán renunciar a recibir información médica si así lo piden. Otra novedad es que una norma fijará quién puede acceder a la historia clínica del usuario, que estará además en tres idiomas.